Un buque de guerra ruso realizó maniobras con fuego real en el Canal de la Mancha tras el apoyo de Burnham a Ucrania


LONDRES.- Un buque de guerra ruso realizó este lunes maniobras con fuego real en el Canal de la Mancha, frente a la costa de Plymouth, lo que encendió algunas alarmas en el Reino Unido por lo “inusual” del ejercicio, según advirtieron medios británicos. El episodio ocurre además luego que el flamante primer ministro Andy Burnham explicitara ayer su respaldo a Ucrania, a la que prometió un apoyo “al 100%” frente a la invasión rusa.

Pese a ello, el Ministerio de Defensa británico informó este martes que la Royal Navy siguió de cerca el ejercicio y mantuvo bajo vigilancia a la embarcación durante toda la operación.

Las maniobras se desarrollaron a unos 75 kilómetros de Plymouth, según precisó el portavoz del Ministerio de Defensa. “La Royal Navy supervisó el ejercicio, continúa siguiendo de cerca la actividad del buque y está preparada para proteger la seguridad de Reino Unido”, afirmó el vocero al confirmar el operativo.

Así se ven las fragatas clase NEUSTRASHIMYY; fue una de ellas la que ejecutó los disparosPH2 GEORGE SISTING, USN – Digital

De acuerdo con las autoridades británicas, el buque ruso notificó previamente al patrullero HMS Tyne, que se encontraba en la zona, sobre su intención de abrir fuego durante el ejercicio. También solicitó que la embarcación británica se alejara a una distancia considerada segura antes del inicio de las maniobras, que se extendieron durante unos treinta minutos.

Aun así, el episodio llamó la atención porque este tipo de ejercicios resulta poco habitual en el Canal de la Mancha. El diario The Guardian calificó las maniobras como “inusuales”, en un contexto de creciente actividad militar rusa cerca de las aguas británicas y del norte de Europa.

La demostración de fuerza coincidió además con la llegada al poder del nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, quien asumió el lunes en reemplazo de Keir Starmer.

La postura de Burhnam

Tras ser designado por el rey Carlos III, Burnham ratificó el respaldo de su gobierno a Ucrania y prometió mantener un apoyo “al 100%” frente a la invasión rusa.

La respuesta de Moscú no tardó en llegar. El martes, el gobierno ruso afirmó que no alberga “ninguna esperanza” de mejorar las relaciones con Londres tras el cambio de gobierno británico, una señal de que el relevo político no modificará el deterioro diplomático entre ambos países.

El CMR Smyrtos navegaba bajo bandera camerunesa falsa, en el Canal de la Mancha, frente a la costa del Reino Unido– – Ministry of Defence (United King

El incidente se produjo apenas un mes después de otra escalada entre Londres y Moscú en las mismas aguas. El 14 de junio, fuerzas especiales británicas interceptaron el petrolero Smyrtos, una embarcación sancionada que, según el gobierno británico, integraba la denominada “flota fantasma” rusa, una red utilizada para mantener las exportaciones de petróleo pese a las sanciones occidentales impuestas por la guerra en Ucrania.

En aquella operación, comandos de la Marina Real descendieron desde helicópteros sobre la cubierta del buque, mientras una fragata, un cazaminas y otras aeronaves respaldaban el despliegue.

Tras el abordaje, el petrolero quedó bajo control británico y fue trasladado a un fondeadero frente a la costa sur de Inglaterra para continuar con las investigaciones.

El entonces primer ministro Keir Starmer presentó aquella misión como un golpe contra la capacidad de Rusia para financiar la guerra.

Londres sostiene que la “flota fantasma” permite a Moscú eludir las sanciones internacionales y continuar con las exportaciones de petróleo, una fuente clave de ingresos para el Kremlin.

Según el gobierno británico, casi 600 embarcaciones ya fueron sancionadas por su presunta vinculación con esa red.

Las fricciones tampoco se limitaron al caso del Smyrtos. Dos días después de aquella interceptación, un velero con matrícula británica denunció que recibió disparos de advertencia efectuados por un buque de guerra ruso mientras navegaba cerca de la isla de Wight, aunque fuera de las aguas territoriales del Reino Unido.

Las fuerzas británicas interceptaron el 14 de junio un petrolero sancionado perteneciente a la flota en la sombra de Rusia en el Canal de la Mancha– – Ministry of Defence (United King

Starmer calificó aquella acción de “imprudente”, mientras que el Ministerio de Defensa ruso respondió que la embarcación civil se había acercado “peligrosamente” a la fragata.

Las maniobras con fuego real realizadas frente a Plymouth, en el primer día del gobierno de Burnham, añaden un nuevo capítulo al creciente deterioro de las relaciones entre Londres y Moscú.

Agencias AFP, AP y Reuters




COMENTARIOS