Las solicitudes de desempleo bajaron a 215.000 la semana pasada, por debajo de lo que esperaba el mercado. Esto podría alejar las posibilidades de un pronto recorte de tasas.

Las solicitudes de prestaciones por desempleo en EEUU bajaron la semana pasada, más de lo que esperaba el mercado. Los despidos en la principal potencia del mundo se mantienen en niveles históricamente bajos y el mercado laboral da señales de solidez, aunque las empresas mantienen la cautela con las contrataciones.
El Departamento de Trabajo norteamericano informó que fueron 215.000 las personas que, por primera vez, pidieron ayuda por desempleo en la semana que terminó el 4 de julio, lo cual significó una reducción de 2.000 individuos respecto de la semana anterior. Los analistas esperaban nuevas solicitudes por entre 217.000 y 220.000.
Vale remarcar que este referencial se considera un indicador indirecto de los despidos y son una señal casi en tiempo real de la salud del mercado laboral de EEUU.
Pese a la caída en el desempleo, las empresas norteamericanas mantienen la cautela
Las solicitudes semanales de ayuda por desempleo se han estabilizado en un rango mayormente entre 200.000 y 250.000 desde que la economía salió de la recesión provocada por la pandemia. Sin embargo, la contratación empezó a desacelerarse hace unos dos años y se moderó aún más en 2025 debido a los aranceles del presidente Donald Trump, su depuración de la fuerza laboral federal y los efectos persistentes de las altas tasas de interés destinadas a controlar la inflación.
Entre las empresas que han recortado su plantilla recientemente están Verizon, UPS, Amazon, Disney, Starbucks y Walmart. A principios de esta semana, Microsoft señaló que recortaría 4.800 empleos, alrededor de 2,1% de su fuerza laboral global, incluido un gran número de trabajadores en su negocio de videojuegos Xbox.
En su informe más completo de empleo de junio, publicado la semana pasada, el gobierno de Donald Trump había informado que los empleadores redujeron el ritmo de contratación en junio y añadieron apenas 57.000 puestos de trabajo. Eso es menos de la mitad del total del mes anterior y una señal de que las empresas siguen siendo cautelosas.
La tibia contratación de junio llega después de un repunte relativo en las ganancias de empleo durante los tres meses previos, lo que contrarrestó las preocupaciones de que la guerra en Irán pudiera afectar a un mercado laboral ya tambaleante. Mientras tanto, la tasa de desempleo bajó a 4,2% desde 4,3% en mayo.
Cabe remarcar que la dinámica del empleo es una de las variables que mira a la Fed a la hora de tomar decisiones sobre las tasas de interés. La solidez en los datos, en medio de las preocupaciones sobre la inflación, podrían alejar las posibilidades de un recorte en los tipos, por lo menos en el corto plazo.


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