Reservas, bonos, FMI y privatizaciones: el plan de Caputo para llegar a las elecciones de 2027 con los pagos de la deuda cubiertos
El Gobierno presentó este lunes una hoja de ruta con la que buscará atravesar 2027, el año de las próximas elecciones presidenciales, sin sobresaltos financieros y cambiarios. El programa elaborado por el Ministerio de Economía combina emisiones de deuda en el mercado local, préstamos garantizados por organismos multilaterales, compras de dólares al Banco Central (BCRA), privatizaciones y otras fuentes de financiamiento para cubrir los fuertes vencimientos en moneda extranjera previstos hasta el final del mandato de Javier Milei.
La estrategia descansa, sin embargo, sobre una serie de supuestos que todavía deberán validarse durante los próximos dos años: que el riesgo país continúe bajando, que el Tesoro logre renovar la deuda en dólares emitida bajo ley local, que el Banco Central siga acumulando reservas y que avancen las privatizaciones previstas.
Un colchón para llegar a 2027
La piedra angular del programa consiste en terminar 2026 con más fondos de los necesarios para comenzar el año electoral con mayor margen financiero. Según las proyecciones oficiales, este año el Tesoro enfrentará necesidades de financiamiento por US$19.200 millones. De ese total, US$9300 millones corresponden a vencimientos de capital —US$3000 millones de Globales, US$2400 millones de Bonares, US$2700 millones con otros organismos internacionales y US$1100 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI)—, mientras que otros US$8900 millones serán pagos de intereses y US$1000 millones se destinarán a la capitalización del Banco Central.
Del lado de las fuentes, el Gobierno proyecta reunir US$22.900 millones. El principal aporte provendrá de las compras de dólares del Tesoro al Banco Central, por US$6700 millones, que ya fueron realizadas en el inicio del año. A eso se sumarán US$6000 millones en emisiones de deuda en el mercado local, US$4000 millones en préstamos garantizados por organismos internacionales, US$2800 millones de otros organismos multilaterales, US$1900 millones de desembolsos del FMI, US$800 millones por el rollover de deuda con el sector público y otros US$800 millones provenientes de privatizaciones.
Con ese esquema, Economía estima que 2026 terminará con un excedente de US$3700 millones que quedará como “buffer” o colchón para comenzar 2027 con una posición financiera más holgada.
Wall Street puede esperar
Otro de los ejes del programa consiste en seguir evitando una emisión internacional mientras las tasas continúen siendo elevadas.
En cambio, el equipo económico optó por reemplazar ese financiamiento por préstamos garantizados por organismos multilaterales y emisiones en dólares dentro del mercado local.
La estrategia fue resumida por la consultora Adcap con una frase: “Wall Street puede esperar”. En su análisis, sostuvo que el Gobierno continuará privilegiando las fuentes de financiamiento de menor costo durante los próximos 18 meses y sólo recurrirá a una emisión internacional si las condiciones de mercado resultan atractivas.
Financiarse más barato
Una de las principales novedades del programa fue la difusión de las condiciones financieras de los préstamos estructurados con garantía de organismos internacionales.
Economía confirmó que obtendrá un préstamo por US$2000 millones respaldado por el Banco Mundial, con una tasa cercana al 6,3% anual, un plazo de seis años y tres años y medio de gracia.
A eso se sumará otro financiamiento por US$1200 millones garantizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con una tasa del 7,75%, un plazo de diez años y el mismo período de gracia. Además, el Ministerio de Economía trabaja en nuevas operaciones similares por alrededor de US$1000 millones adicionales.
La lógica detrás de estos préstamos es sencilla: reemplazar deuda soberana emitida a tasas cercanas al 10% o 12% por financiamiento significativamente más barato gracias a las garantías otorgadas por los organismos multilaterales.
Más bonos en dólares
Otra pieza del programa consiste en seguir recurriendo al mercado local. Tras colocar cerca de US$4000 millones mediante los bonos AO27 y AO28, el Tesoro lanzará la próxima semana un nuevo bono en dólares bajo legislación argentina, el AO29, con el que buscará captar otros US$2000 millones.
La intención es que parte de los inversores que cobren los vencimientos de Bonares y Globales del próximo jueves reinviertan esos dólares en el nuevo título y ayuden a completar el programa de financiamiento previsto para este año.
Para Adcap, el verdadero test de esa estrategia llegará recién en 2027, cuando el Tesoro deba refinanciar los importantes vencimientos de Bonares. “Las próximas tasas de reinversión serán una prueba importante para esta estrategia”, advirtió la firma.
El desafío de seguir acumulando reservas
Uno de los supuestos más exigentes del programa aparece en el capítulo dedicado a las reservas internacionales. El esquema oficial prevé que durante 2027 el Tesoro compre alrededor de US$4900 millones al Banco Central para afrontar parte de sus vencimientos en moneda extranjera. Para que eso ocurra, sin embargo, el BCRA primero deberá haber adquirido esos dólares en el mercado cambiario.
Allí aparece una de las principales dudas planteadas por los analistas. “Es un escenario base optimista asumir las compras de reservas estimadas”, señaló Claudio Caprarulo, director de Analytica.
Adcap agregó otro elemento: si a esos US$4900 millones que el Tesoro compraría al Banco Central se les suman los pagos de Bopreal que deberá afrontar la autoridad monetaria, el BCRA tendría que comprar más de US$9000 millones en el mercado. En un año electoral, advirtió la firma, ese nivel de demanda de divisas podría generar presión sobre el mercado cambiario.
Cómo se financiaría el año electoral
Para 2027, el programa proyecta necesidades de financiamiento por US$24.900 millones. De ese total, US$15.700 millones corresponden a vencimientos de capital y US$9200 millones al pago de intereses.
Los principales compromisos de capital serán con Bonares (US$4900 millones), el FMI (US$4400 millones), Globales (US$3600 millones) y otros organismos internacionales (US$2800 millones).
Del lado de las fuentes, el Gobierno prevé utilizar en primer lugar el colchón de US$3700 millones heredado de 2026. A eso se sumarán US$4900 millones de compras de dólares al Banco Central, US$5000 millones en emisiones de deuda en el mercado local, US$4200 millones de desembolsos de otros organismos internacionales, US$1700 millones del FMI, US$1800 millones por rollover con el sector público, US$1500 millones provenientes de privatizaciones y un préstamo bilateral por US$2000 millones que el Ministerio de Economía todavía mantiene en reserva.
Un programa que también apuesta por la política
Más allá de los números, varios analistas coincidieron en que el éxito del programa dependerá de que se mantenga la confianza de los inversores durante los próximos dos años.
Ramiro Blázquez, estratega de StoneX, consideró que la presentación confirmó en gran medida lo que el mercado ya descontaba y advirtió que la estrategia “descansa en que se afiancen las perspectivas de una reelección de Milei” para lograr el rollover de los bonos en dólares, continuar acumulando reservas y sostener el programa de privatizaciones.
En una línea similar, Caprarulo valoró que el Gobierno haya decidido comunicar anticipadamente su estrategia de financiamiento para ordenar las expectativas del mercado, aunque advirtió que gran parte de las fuentes ya eran conocidas y que varios de los supuestos del programa deberán validarse durante el próximo año.
Para Alfredo Romano, presidente de Romano Group, el principal aporte de la presentación fue dar previsibilidad sobre la estrategia de financiamiento. “Adelantar cómo piensa financiarse la Argentina hasta 2027 es una buena señal para el mercado. También es positivo que el Gobierno mantenga abierta la posibilidad de emitir en el exterior si aparecen mejores condiciones y que el swap con Estados Unidos siga disponible, aunque deba volver a negociarse. Ahora el foco estará puesto en que el Banco Central continúe comprando reservas”, sostuvo.

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