Preocupación en el sector de la construcción por la falta de inversión en infraestructura

En una coyuntura económica en la que la realidad de los diferentes sectores es heterogénea, la construcción muestra señales de alarma. Así lo hicieron saber desde la cámara sectorial, que puso de manifiesto su preocupación por la parálisis de la obra pública y el freno en la actividad privada.

Esta complejidad se vio reflejada en el último dato del Indicador Sintético de la Actividad Económica (ISAC), donde se informó que el sector había registrado una caída en febrero de 1,3%, respecto de enero, y había tenido una baja de 0,7% en la medición interanual.

En este contexto, la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) expresó en la declaración de su 147° Consejo Federal: “Manifestamos nuestra preocupación por la emergencia que atraviesa la infraestructura. La falta de mantenimiento, la paralización de obras y la ausencia de un plan integral han generado una deuda de infraestructura que compromete la seguridad vial, la competitividad logística y la calidad de vida de la población”.

Según Camarco, la Argentina pierde US$25.000 millones al año por la falta de mantenimiento adecuado. “Sin infraestructura, no habrá crecimiento ni desarrollo sostenible. La OCDE ha señalado con claridad que la falta de inversión en infraestructura es uno de los principales problemas estructurales de la Argentina. Sin resolver este déficit, el país no podrá integrarse competitivamente al comercio internacional ni sostener un proceso de crecimiento de largo plazo”, analizó la cámara.

Si bien Camarco valoró el inicio del sistema de concesiones viales como un paso positivo hacia la modernización del sector, afirmó que aún falta mucho trabajo por hacer para que estos mecanismos se traduzcan en mejoras efectivas de la red vial. “En particular, debe resolverse el mantenimiento de los 30.000 kilómetros de rutas que no resultan concesionables, y que constituyen una parte vital de la conectividad nacional”, se indicó.

También se remarcó como positiva la inversión en infraestructura que hacen las provincias y los municipios, pero se advirtió que estos aportes son insuficientes.

En un reclamo directo al Estado Nacional, Camarco expresó que este sigue sin resolver la deuda histórica que tiene con las empresas constructoras. “La falta de definición sobre el bono anunciado para su cancelación genera incertidumbre y agrava la crisis financiera del sector. Cada día de demora implica más empresas al borde del colapso y más empleos en riesgo”, se insistió.

Asimismo, se señaló que la situación económica general también ha impactado en la obra privada, reduciendo proyectos y frenando inversiones. “Las empresas constructoras, en todos los segmentos, atraviesan una crisis profunda por ser el sector donde más se ha sentido el ajuste. La caída de la actividad golpea directamente a miles de trabajadores y a más de 60 ramas de la economía vinculadas”, se enfatizó en el comunicado mencionado.

Por último, se hizo un llamado a la acción. “Desde este Consejo Federal, hacemos un llamado urgente a todos los actores políticos, sociales y económicos para diseñar y ejecutar un plan nacional de infraestructura”, se dijo.

Según Camarco, este plan debe ser una política de Estado, con horizonte de largo plazo, que incluya reactivación inmediata de las obras paralizadas, reconocimiento y cancelación de la deuda del Estado con las empresas constructoras, normalización de la ejecución de fondos específicos, un programa federal de infraestructura que abarque rutas, ferrocarriles, puertos, energía, agua y saneamiento, y mecanismos mixtos de financiamiento que integren al sector privado, entre otros puntos.


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