La economía creció 2,3% en el primer trimestre, impulsada por el agro, Vaca Muerta y la minería

La economía argentina comenzó 2026 con crecimiento, aunque con señales de una recuperación que mantuvo todavía una dinámica heterogénea y una caída llamativa en la inversión. El Producto Interno Bruto (PIB) avanzó 2,3% en el primer trimestre respecto del mismo período del año pasado y mostró una suba de 0,7% frente al último trimestre de 2025 en términos desestacionalizados, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).

Por el lado de la demanda, las exportaciones fueron el componente de mayor crecimiento, con una expansión interanual de 9,8%, consignó el Indec. También avanzó el consumo privado, que creció 2,7%, aunque a un ritmo considerablemente menor al observado durante buena parte de 2025. En contraste, el consumo público retrocedió 0,9%.

El propio Indec destacó que la mejora del consumo estuvo impulsada en buena parte por el aumento de los bienes importados, especialmente bienes de consumo final y automóviles. El dato aparece en línea con el crecimiento que mostraron las compras al exterior durante gran parte de 2025 y comienzos de este año, en un contexto de apreciación cambiaria y apertura comercial que favoreció el ingreso de productos importados.

Sin embargo, el dato más llamativo del informe fue el desempeño de la formación bruta de capital fijo, una de las principales variables utilizadas para medir la inversión. Durante el primer trimestre registró una caída de 11,6% respecto de igual período de 2025 y una baja de 1,7% frente al trimestre previo en la medición desestacionalizada.

La contracción estuvo explicada principalmente por el descenso de 18,1% en maquinaria y equipo y de 19,6% en equipos de transporte. Dentro del rubro maquinaria y equipo, la inversión en bienes importados cayó 20,6%, mientras que la de origen nacional retrocedió 11,5%.

Por sectores, el mapa de la actividad volvió a mostrar una marcada divergencia. Agricultura, ganadería, caza y silvicultura registró una expansión de 18,1%, impulsada por la campaña agrícola, mientras que la explotación de minas y canteras avanzó 12,3%, en línea con el crecimiento que vienen mostrando el sector energético y la minería. La pesca, favorecida además por una baja base de comparación, exhibió un salto de 27,5%.

El agro fue además el sector con mayor aporte al crecimiento agregado de la economía. Según las estimaciones oficiales, explicó más de un punto porcentual del avance total del PIB durante el trimestre.

Entre las actividades con mejor desempeño también se destacaron la intermediación financiera, con un crecimiento de 7,5%; los hogares privados con servicio doméstico, con una expansión de 6,3%; y hoteles y restaurantes, que avanzaron 2,8%. En este último caso, el Indec señaló que el resultado estuvo impulsado principalmente por el empleo informal.

La construcción, uno de los sectores más afectados durante 2024, mostró una mejora de 2,5% interanual y logró cerrar el trimestre en terreno positivo, aunque todavía lejos de compensar completamente las caídas acumuladas en los últimos años.

Del otro lado, la industria manufacturera volvió a mostrar números negativos y registró una caída de 1,7% interanual. También retrocedieron la administración pública (-1,4%), el sector de electricidad, gas y agua (-1,1%) y el comercio mayorista y minorista (-0,3%).

El resultado del primer trimestre además confirma una desaceleración respecto de las tasas de crecimiento observadas durante gran parte de 2025. Tras expandirse 6,1% y 6,5% interanual en los dos primeros trimestres del año pasado, el PIB moderó luego su avance a 3,2% y 2,2% en la segunda mitad del año. El crecimiento de 2,3% registrado entre enero y marzo muestra que la economía sigue en expansión, aunque ya lejos del rebote inicial que siguió a la recesión de 2024.

Los datos conocidos este martes además contrastan con el diagnóstico que el propio presidente Javier Milei había realizado a principios de abril, cuando definió al primer trimestre como un período “difícil” para la actividad económica y pidió paciencia ante el impacto que habían tenido la volatilidad financiera durante el período electoral del año pasado y la suba de tasas de interés. Finalmente, las cifras oficiales mostraron que la economía logró mantener la expansión, aunque con un ritmo más moderado que el observado durante buena parte de 2025.

Tras la publicación del informe, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó en redes sociales que el nivel de actividad alcanzó un “nuevo récord histórico” en la serie desestacionalizada. También remarcó que el consumo privado marcó un máximo histórico y que 12 de los 16 sectores relevados registraron expansión interanual. Sin embargo, si se ajusta por crecimiento poblacional, el producto por habitante todavía se ubica por debajo de los máximos alcanzados a comienzos de la década pasada.


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