El déficit con Brasil en autos se redujo casi 90% anual y explicó la mejora del saldo comercial bilateral en julio
En el séptimo mes del año el resultado comercial bilateral arrojó un «rojo» de -u$s262 millones, menos de la mitad del que se había observado en julio de 2025.

En medio de la crisis diplomática que atraviesan Argentina y Brasil, el ministerio de economía del país vecino dio a conocer los datos del intercambio comercial bilateral durante julio. En términos interanuales, el déficit se redujo a menos de la mitad, debido fundamentalmente a la mejora en el saldo del sector automotriz, como consecuencia del mayor nivel de patentamientos en el país vecino, el estancamiento del consumo a nivel local y la penetración de autos chinos.
En el séptimo mes del año, el «rojo» fue de u$s262 millones, un 53,1% más acotado que el del mismo mes de 2025. Mientras las exportaciones hacia el territorio presidido por Lula Da Silva treparon un 4,6%, hasta los u$s1.153 millones, las importaciones retrocedieron un 14,6%, a u$s1.416 millones.
El comercio en la industria automotriz explicó el grueso de este mejor resultado para Argentina. Por un lado, un informe de la consultora Abeceb detalló que, las suma de las compras de vehículos para el transporte de pasajeros, vehículos para el transporte de mercancías, vehículos de carretera y autopartes, totalizó unos u$s482 millones, 36,9% menos que hace un año.
«El modesto crecimiento de la actividad y el consumo y el estancamiento de la industria manufacturera son claves a la hora de explicar la contención de las importaciones provenientes de Brasil, a lo que se suma la profundización de la apertura comercial hacia mercados externos al Mercosur, como China que impulsa la sustitución de orígenes en detrimento de Brasil, siendo este efecto principalmente significativo en el sector automotriz», profundizó al respecto Abeceb.
La menor adquisición de autos brasileños fue compensada parcialmente por las mayor importación de energía eléctrica, carne bovina, productos químicos, mineral de hierro y fertilizantes. El más relevante de estos aumentos fue el de energía eléctrica, debido, según la consultora citada, «al uso más intensivo de las interconexiones regionales para complementar la oferta argentina durante el pico invernal, ya que la ola polar de julio elevó fuertemente las necesidades energéticas».
Del lado de las exportaciones, las automotrices treparon 14%, a u$s439 millones, destacándose el mayor envío de pick-ups. «El resultado acompañó la recuperación de las exportaciones de las terminales argentinas y el crecimiento del mercado automotor brasileño«, plasmó Abeceb. Como consecuencia, el déficit en este rubro, que fue de -u$s379 millones en julio del año pasado, ahora bajó a -u$s43 millones.
Muy por detrás en orden de importancia, resaltó una suba en las ventas externas de lácteos, impulsadas por el queso. Por el contrario, las de trigo y petróleo exhibieron retrocesos contra un año atrás.
Hacia adelante, Abeceb estima que las importaciones seguirán contenidas por la dinámica de la actividad económica local y que las exportaciones seguirán mostrando datos favorables, aunque advirtió que «Argentina deberá apoyarse también en otros socios comerciales» ya que «la economía brasileña continuaría mostrando un desempeño débil en 2026, condicionada por tasas de interés elevadas, salarios presionados y la incertidumbre electoral». En ese marco, prevén que el déficit bilateral de todo 2026 girará en torno a los -u$s2.300 millones, muy por debajo de los -u$s5.201 millones de 2025.

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