¿Continuidad o cambio en El Vaticano?: dos hinchas de San Lorenzo, otro grande y un histórico del interior, los clubes de los cardenales argentinos que pueden reemplazar al papa Francisco
«Le pido una sola cosa, Padre: no voten otro hincha de San Lorenzo»
El ruego, en tono distendido, lo recibe en Roma el cardenal argentino Vicente Bokalic Iglic durante un móvil de televisión. Del otro lado, quien eleva la súplica es la periodista Luli Trujillo, reconocida fanática de Huracán. La cucarda de tener un papa cuervo se volvió motivo de orgullo y de chapa para los hinchas del Ciclón en estos doce años de Francisco, que alternaron entre la divina Copa Libertadores de 2014 y el Via Crucis institucional que atraviesa hoy el club. Pero Jorge Bergoglio fue más que solamente cuervo y argentino, fue un papa futbolero, que le dio lugar al deporte más popular del mundo.
Lo muestra el Museo Vaticano, que hizo una colección con los regalos que le llegaron de Boedo o desde la Selección Argentina. Pero también la infinidad de camisetas que le acercaron durante las visitas protocolares. Hasta Daniel Angelici le acercó una camiseta de Boca cuando fue presidente.
Mientras, el Consejo de Cardenales que llega a Roma debate, rosquea y hasta se opera para definir el próximo DT de la Iglesia debe continuar con las reformas que trajo Francisco o si retoma un camino conservador. Más importante aún: ¿será también futbolero el próximo Pontífice?
Juan Pablo II, al frente de la Iglesia entre 1978 y 2005, fue un Papa muy identificado con el deporte. No solo lo difundía como una vía para la educación, también lo practicaba. ´De joven había hecho voley, ciclismo o incluso se escapaba del Vaticano unas horas para practicar esquí en sus primeros años, según reveló su biógrafo, George Weigel.

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