Una masajista uruguaya, la testigo clave que amenaza con hacer caer el polémico indulto a Nicole Minetti en Italia


ROMA.– Una masajista uruguaya podría resultar clave en el escándalo que rodea el indulto a Nicole Minetti -la organizadora de las fiestas del expremier y magnate, Silvio Berlusconi-, que está siendo investigado por presuntas irregularidades.

Según fuentes de prensa locales, magistrados de Milán que siguen el caso están analizando interrogar a Graciela Mabel De Los Santos Torres, que trabajó durante 20 años en la chacra Gin Tonic de Punta del Este del empresario multimillonario Giuseppe Cipriani, novio de Minetti.

Su declaración podría revertir la decisión de clemencia que tomó en febrero pasado el presidente Sergio Mattarella, luego de un pedido del Ministerio de Justicia.

Nicole Minetti junto a su novio el multimillonario Giuseppe Cipriani

Exconsejera regional de Lombardía y exhigienista dental de Berlusconi, hoy de 41 años, Minetti fue condenada a 3 años y 11 meses –en dos procesos relacionados con las fiestas del Cavaliere–. Pero en febrero fue indultada por Mattarella por “motivos humanitarios”, debido a las graves condiciones de salud de un niño que adoptó junto a Cipriani en Uruguay.

“Nicole Minetti nunca cambió de vida, sino que siguió haciendo lo mismo por lo que había sido condenada en Italia, la incitación a la prostitución”, aseguró Graciela Mabel de los Santos Torres en una entrevista con el diario Il Fatto Quotidiano, el mismo medio cuya investigación indujo a la presidencia de Italia a exigirle al Ministerio de Justicia que revisara los fundamentos de la clemencia.

La masajista ahora en el centro de la atención mediática, pero aterrada, trabajó durante 20 años en la chacra de Cipriani, donde dice que vio “de todo”. Al parecer, estaría dispuesta a declarar ante los magistrados de Milán, pero sólo si le aseguran protección.

Nicole Minetti fue indultada por el presidente italiano por «razones humanitarias»

La mujer contó que empezó a trabajar para Cipriani a los 23 años y que las cosas fueron cambiando. “Hacía masajes también en su casa. Al principio había un ambiente distinto: fiestas, modelos, gente rica. Después, con el tiempo, todo se transformó. Un sistema. Un lugar donde llegaban continuamente chicas desde Brasil, Argentina, Italia, para ricos empresarios, políticos y huéspedes importantes. Antes había presentaciones, empresarios, el jet set argentino, brasileño y europeo. Después se quedaban ‘los amigos de la casa’. Y ahí empezaban el alcohol, droga y sexo”.

Era un ambiente frecuentado por “empresarios muy importantes y políticos, tanto uruguayos como italianos”, dijo la masajista, que también denunció haber sufrido abusos: “Giuseppe pretendía masajes cada vez más íntimos. En un momento me pidió abiertamente masajes eróticos. Cuando me negué, comenzaron los problemas. Y Nicole Minetti estaba ahí, presente e indiferente”, detalló.

“Entonces dejaron de llamarme. De un día para el otro me reemplazaron con otra masajista dispuesta a hacer lo que yo no quería”, añadió.

El exprimer ministro italiano Silvio Berlusconi saluda a su llegada al programa «Che Tempo che FA»

¿Qué rol tenía Minetti en ese ambiente? “Nicole no era una presencia ocasional. Vivía ahí durante períodos largos. Todos la conocían. Ella elegía a las chicas, se ocupaba de su aspecto, desde la ropa hasta la peluquería. Todos le tenían miedo. Cuando llegaba, cambiaba el clima entre las chicas”, precisó.

Con respecto al hijo adoptado por Minetti y Cipriani, la masajista aseguró que “la persona que en verdad lo atendía era Fátima, su niñera uruguaya, que vivía 24 horas sobre 24 junto a él. Nicole muchas veces estaba afuera por trabajo”.

Si bien hace unos días fuentes de la fiscalía general de Milán hicieron saber que las respuestas recibidas por Interpol sobre el caso Minetti estaban en línea con la decisión de otorgarle el indulto –por graves problemas de salud del niño adoptado y el supuesto cambio de estilo de vida de la ex higienista dental de Berlusconi–, las declaraciones de la masajista podrían cambiar las cosas.

Una foto tomada a escondidas de una de las fiestas de Berlusconi en su residencia

Tanto es así que la procuradora general Francesca Nanni y el sustituto Gateano Brusa están evaluando la posibilidad de tomarle declaración, algo de todos modos complejo porque la masajista nunca se atrevió a presentar una denuncia y a que debería solicitarse una rogatoria .

“Vivo escondida desde hace casi un año y tengo miedo, sí, porque entiendo que mis palabras son frágiles”, le dijo la mujer a un enviado del Corriere della Sera.

En medio de una virtual telenovela, los abogados de Minetti, que negaron cualquier irregularidad en la adopción del niño y que denunciaron al diario Il Fatto Quotidiano por su investigación –piden daños por 250 millones de euros–, también desestimaron las acusaciones de la masajista.

“Ahora, tras varias semanas, ha surgido un testimonio que apunta al estilo de vida de la pareja. Estas acusaciones son completamente falsas y, además, se pueden refutar fácilmente con la documentación en mano”, aseguraron Antonella Calcaterra y Emanuele Fisicaro.

Habrá que esperar.




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