Trump redobla sus ataques contra los líderes europeos y anuncia que elevará los aranceles de autos y camiones de la UE
WASHINGTON.- Pese a los intentos de Europa por eludir su complicada relación con el presidente norteamericano, Donald Trump, la guerra en Medio Oriente no ha hecho más que poner de manifiesto las tensiones latentes entre los aliados transatlánticos. Prueba de ello, el reciente anuncio del mandatario republicano quien aseguró que elevará los aranceles de autos y camiones de la Unión Europea (UE) al 25%.
“Dado que la Unión Europea no está cumpliendo con el acuerdo comercial que acordamos plenamente, la próxima semana aumentaré los aranceles que se aplican a la Unión Europea por los automóviles y camiones que entran en Estados Unidos. El arancel se incrementará al 25%”, apuntó Trump desde su red social Truth.
El acuerdo, que se cerró a mitad del año pasado, había limitado el arancel estadounidense sobre los automóviles y las autopartes de la UE al 15%, inferior al gravamen del 25% que Trump impuso a muchos otros socios comerciales. Estos gravámenes sectoriales no se vieron afectados por un fallo de la Corte Suprema a principios de año que anuló una serie de aranceles globales de Trump.
A finales de marzo, los eurodiputados dieron luz verde al acuerdo arancelario del bloque con Trump, pero con condiciones. Si bien muchos aceptaron reducir los aranceles de la UE a algunas importaciones estadounidenses, como primer paso hacia la aplicación del acuerdo de 2025, también reclamaron salvaguardias adicionales.
Además, aunque el Parlamento Europeo ha dado su aprobación condicional al pacto comercial, aún debe negociarse con los Estados miembros antes de entrar en vigor.
Según la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles, Estados Unidos es el segundo mayor mercado para las exportaciones de vehículos nuevos de la UE, después de Gran Bretaña. Más de una quinta parte de las exportaciones de vehículos de la UE fueron a Estados Unidos.
Solo Alemania exportó alrededor de 450.000 vehículos a Estados Unidos en 2024, según el grupo sectorial VDA. Pero esa cifra ha disminuido desde entonces.
“El comportamiento del presidente Trump es inaceptable”, dijo a Reuters Bernd Lange, presidente de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo.
“Esta última medida demuestra lo poco fiable que es la parte estadounidense. Ya hemos sido testigos de estos ataques arbitrarios por parte de Estados Unidos en el caso de Groenlandia; esta no es forma de tratar a socios cercanos”, añadió.
Sus declaraciones se dan tras una semana cargada de reproches a Europa, entre los que destacan sus amenazas a Alemania. El presidente republicano arremetió contra el canciller alemán Friedrich Merz por sus críticas a la guerra contra Irán, calificándolo de “totalmente ineficaz” en sus esfuerzos por detener la guerra en Ucrania. El mandatario republicano amenazó, así, con reducir el número de soldados estadounidenses desplegados en el país, que asciende a 36.400.
Pero Merz no fue el único. Trump cruzó también al primer ministro británico, Keir Starmer, en términos sorprendentemente personales, diciendo que “no es Winston Churchill” y amenazando con imponer un “arancel elevado” a las importaciones procedentes del Reino Unido.
Sin embargo, lo que encendió algunas alarmas fue que el Departamento de Defensa haya deslizado la posibilidad de castigar a los aliados de la OTAN que, a su juicio, no apoyan las operaciones estadounidenses en la guerra contra Irán, incluyendo la suspensión de España como miembro y la revisión del reconocimiento estadounidense de las Islas Malvinas como posesión británica.
El mes pasado, Trump amenazó con imponer un embargo comercial total a España después de que su aliado europeo se negó a permitir que el Ejército estadounidense usara sus bases para misiones relacionadas con ataques contra Irán.
“Es inquietante, por lo menos”, señaló un diplomático europeo. “Estamos preparados para cualquier eventualidad, en cualquier momento”, admitió.
Los últimos ataques estadounidenses, lanzados a raíz de desacuerdos sobre la guerra con Irán, parecen haber hecho retroceder las relaciones entre Estados Unidos y Europa a los primeros días de la segunda administración Trump y plantean nuevos interrogantes sobre la mejor manera de tratar con un aliado tan volátil.
Un segundo diplomático europeo afirmó que la excanciller alemana Angela Merkel, que mantuvo una relación tensa con Trump durante su primer mandato, había dado ejemplo del enfoque correcto. “A estas alturas, todos hemos aprendido un poco cómo lidiar con Trump. No hay que reaccionar de inmediato, hay que dejar que pase la tormenta, sin descuidar las propias posturas”, indicó.
Incluso quienes trataron de halagar a Trump se enfrentaron a su ira. “Todos los que lo intentaron recibieron su merecida lluvia de insultos, igual que los demás. Así que ahora se dan cuenta de que la adulación tampoco funciona”, agregó el diplomático.
El año pasado, los aranceles estadounidenses, el empeño de Trump por adquirir Groenlandia y el recorte de la ayuda estadounidense a Ucrania desestabilizaron profundamente las relaciones transatlánticas.
Algunos líderes, entre ellos Starmer, Merz y la primera ministra italiana Giorgia Meloni, trabajaron para estabilizar las relaciones mediante visitas regulares, acuerdos comerciales y cambios de política, algunos de los cuales han sido impopulares a nivel nacional, solo para encontrarse nuevamente en el punto de mira tras el inicio de la guerra con Irán en febrero.
Incluso el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, conocido en Europa como un “asesor de Trump”, recibió una reprimenda de Trump durante una reunión en la Casa Blanca este mes.
El presidente estadounidense cargó además contra Meloni, quien fuera su líder europea favorita, después de que ella criticara la guerra de Irán y cuestionara a Trump por lo que calificó de ataque verbal “inaceptable” contra el papa León XIV.
Si bien muchos miembros de la administración estadounidense se muestran profundamente escépticos respecto a Europa, no todos los miembros del Partido Republicano del presidente apoyan el enfoque de Trump.
“Los continuos ataques contra los aliados de la OTAN son contraproducentes y los comentarios hieren a los estadounidenses”, escribió el representante republicano Don Bacon en X el jueves, tras la amenaza de Trump de reducir el número de tropas en Alemania.
“Los dos grandes aeródromos de Alemania nos dan un excelente acceso a tres continentes. Nos estamos disparando en el pie”, sentenció.
Agencias AFP y Reuters

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