Trump amenazó con “aniquilar” a Irán si no acepta un acuerdo y defendió sus intervenciones en Venezuela y Cuba


NUEVA YORK.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó este martes su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas para defender la guerra contra Irán, lanzar una de sus advertencias más duras a Teherán y reafirmar una política de fuerza en América Latina, donde reivindicó la operación que desplazó a Nicolás Maduro del poder y prometió utilizar todo el poder militar norteamericano frente a eventuales amenazas en el hemisferio.

La amenaza a Irán llegó después de que Trump reivindicara la ofensiva norteamericana y asegurara que las operaciones de Estados Unidos habían impedido que Irán obtuviera un arma nuclear. Frente a los líderes reunidos en Nueva York, planteó una disyuntiva entre alcanzar un acuerdo que permita al país reconstruirse o “aniquilar a la República Islámica” y hacerlo rápidamente. También pidió a otros gobiernos que contribuyan a aislar económicamente a Teherán para forzarlo a negociar.

Asamblea de la ONU: Trump amenazó con “aniquilar” a Irán si no acepta un acuerdo

Mientras el mandatario describía los casi siete meses de ataques intermitentes contra Irán, la delegación iraní comenzó a abandonar el recinto en señal de protesta. El presidente Masoud Pezeshkian y el canciller Abbas Araghchi, que se encuentran en Nueva York por la semana de alto nivel, no estaban presentes en el salón y habían enviado funcionarios de menor rango.

Trump rechazó además las críticas que vinculan sus decisiones sobre el conflicto con las elecciones legislativas de medio término del 3 de noviembre y acusó a Teherán de intentar prolongar las negociaciones hasta después de los comicios. Según el mandatario, los dirigentes iraníes esperan conocer primero el resultado electoral norteamericano antes de cerrar un pacto.

“Lo que no entienden es que yo no soy candidato”, afirmó Trump, que aseguró que seguirá en la Casa Blanca durante otros dos años y medio independientemente del resultado de las legislativas. Al mismo tiempo, se mostró convencido de que un entendimiento con Teherán podría alcanzarse después de las elecciones.

Trump abandona la tribuna en las Naciones Unidas (ONU) durante la 81ª Sesión de la Asamblea GeneralSPENCER PLATT – GETTY IMAGES NORTH AMERICA

La guerra, iniciada hace casi siete meses, sacudió los mercados energéticos, encareció los combustibles y profundizó la inestabilidad en Medio Oriente. Uno de los principales puntos de fricción sigue siendo el estrecho de Ormuz, una vía fundamental para las exportaciones mundiales de petróleo y gas y cuya reapertura completa forma parte de las negociaciones entre Washington y Teherán.

Trump llegó a Naciones Unidas mientras su gobierno mantiene abiertos canales de diálogo con Irán sin abandonar la presión militar y económica. Horas después de su discurso volvió a mostrarse más optimista y aseguró que los iraníes quieren negociar y que las conversaciones continúan.

El discurso había comenzado, sin embargo, con un tono marcadamente doméstico. Trump destacó el desempeño de la economía norteamericana, reivindicó su política migratoria, habló de la caída del delito y sostuvo que Estados Unidos había recuperado una posición de fortaleza internacional. La exposición tuvo por momentos el tono de un acto de campaña dirigido tanto a los mandatarios extranjeros como a los votantes norteamericanos.

Donald Trump habla ante la AGNUMichael Kappeler – dpa DPA

El presidente también negó que la guerra haya dejado a las Fuerzas Armadas con reservas insuficientes de armamento avanzado. Aseguró que el país tiene más municiones de las que podría utilizar, una afirmación que contrasta con las advertencias de especialistas y aliados sobre la reducción de algunos inventarios de misiles e interceptores.

El mensaje para América Latina

América Latina ocupó otro tramo central de la exposición. Trump defendió la operación militar norteamericana que a comienzos de año desplazó a Nicolás Maduro del poder en Venezuela y presentó esa intervención como una demostración de que Washington no permitirá que amenazas contra Estados Unidos se consoliden en el hemisferio occidental.

“Nuestras acciones en Venezuela son la prueba de que Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra nuestro país se afiancen en ninguna parte del hemisferio occidental y, si es necesario, utilizaremos nuestro poderío militar sin igual para proteger los intereses nacionales vitales de Estados Unidos”, afirmó.

Trump pronuncia un discurso durante el 81º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones UnidasSeth Wenig – AP

El presidente reivindicó además la ofensiva contra los carteles del narcotráfico, a los que comparó con el Estado Islámico, y defendió el uso de las Fuerzas Armadas contra organizaciones que su gobierno designó como terroristas. También apuntó contra México, al que describió como el epicentro de la violencia de los carteles, y reclamó a sus autoridades que recuperen el control de su territorio.

Trump tiene previsto mantener además un encuentro con la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, a las 20.40 (hora argentina), con quien su administración profundizó la relación después de la caída de Maduro. Será el primer encuentro presencial entre ambos desde la operación norteamericana de enero y se producirá semanas después del acuerdo petrolero alcanzado entre Washington y Caracas.

Sobre Cuba, el mandatario volvió a elevar la presión. Dijo que su administración busca un “cambio fundamental” en la isla, calificó al país como un Estado fallido y afirmó que el gobierno comunista atraviesa una situación de extrema fragilidad. Mientras hablaba sobre la política estadounidense hacia La Habana, miembros de la delegación cubana también abandonaron el recinto.

Las declaraciones llegaron poco después de que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionara desde el mismo escenario las sanciones contra Cuba y advirtiera sobre las intervenciones extranjeras en América Latina.

Otros temas

Trump también dedicó una parte del discurso a Ucrania. Antes de ingresar al edificio de Naciones Unidas había resumido su mensaje al presidente ruso, Vladimir Putin, con un pedido de terminar la guerra. Ya ante la Asamblea General, volvió a mostrarse optimista sobre una salida al conflicto y aseguró que podría producirse “más rápidamente de lo que la gente entiende”, aunque no presentó detalles sobre un eventual acuerdo.

“Estamos trabajando muy estrechamente con los líderes de Rusia y Ucrania y vamos a resolverlo”, afirmó. El mandatario tiene previsto mantener un encuentro con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, durante su paso por Nueva York. Trump ha asegurado en varias ocasiones desde su regreso a la Casa Blanca que un acuerdo estaba cerca, pero la guerra, iniciada con la invasión rusa de febrero de 2022, continúa.

Trump se reúne con el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, al margen de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva YorkBRENDAN SMIALOWSKI – AFP

Otro de sus blancos fue la Corte Penal Internacional. Trump volvió a atacar al tribunal, rechazó cualquier posibilidad de que militares estadounidenses queden sometidos a su jurisdicción y exhortó a los países miembros a abandonarlo. Washington, que no forma parte de la CPI, intensificó en los últimos meses su campaña para aislar a la institución.

También dedicó un tramo de su exposición a la inteligencia artificial, otro de los grandes temas de esta Asamblea General. Trump rechazó los llamados a imponer nuevas regulaciones, defendió el liderazgo norteamericano en la carrera tecnológica y propuso incluso rebautizar a la IA como “superinteligencia”, al considerar que el término refleja mejor su potencial. El mandatario volvió además a minimizar las advertencias sobre sus riesgos y sostuvo que Washington no permitirá que las restricciones frenen el desarrollo de una tecnología que considera clave para el futuro de Estados Unidos.

La seguridad del Ártico tuvo asimismo un lugar destacado. Trump anunció una ampliación significativa de la presencia militar norteamericana en Groenlandia, con la construcción de dos bases, en el marco del acuerdo alcanzado con Dinamarca y las autoridades de la isla. El pacto, firmado más tarde durante la jornada, permitirá a Washington aumentar su despliegue militar en el territorio autónomo danés y reforzar la defensa del Ártico y el Atlántico Norte.

Trump estrecha la mano del primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, antes de firmar un acuerdo de seguridad durante la Asamblea General de las Naciones UnidasJulia Demaree Nikhinson – AP

El acuerdo busca además cerrar meses de tensión provocados por las reiteradas declaraciones de Trump sobre su deseo de incorporar Groenlandia a Estados Unidos. El nuevo entendimiento mantiene la isla bajo soberanía danesa, pero concede a Washington un margen mucho mayor para ampliar su presencia militar. El secretario de Estado, Marco Rubio, señaló que Estados Unidos considera necesario contar con al menos dos bases en el territorio, especialmente para fortalecer sus sistemas de defensa antimisiles.

Agencias AP, Reuters y AFP




COMENTARIOS