Sheinbaum volvió a México en clase turista tras la cumbre de líderes de izquierda en España


CIUDAD DE MÉXICO.– Sin protocolos visibles ni privilegios de Estado, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, fue captada regresando al país en un vuelo comercial y sentada en clase turista tras su visita a Europa, una escena poco habitual para un jefe de Estado que rápidamente se viralizó y reavivó el debate sobre el estilo de gobierno en México.

“Soy una persona normal”, dijo la presidenta mexicana al referirse a su decisión de viajar en un vuelo comercial tras su gira por Europa.

Las imágenes, difundidas en redes sociales, muestran a la mandataria saludando a otros pasajeros dentro del avión que la trasladó desde Barcelona, donde participó del “Encuentro en Defensa de la Democracia”, una cumbre impulsada por el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, que reunió a líderes progresistas con el objetivo de coordinar posiciones frente a los desafíos globales.

Sheinbaum, y el presidente colombiano, Gustavo Petro, aplauden tras una foto de familia en el «Encuentro en Defensa de la Democracia», en BarcelonaOSCAR DEL POZO – AFP

Sheinbaum también había viajado en un vuelo comercial en clase turista para llegar a España, reforzando esa lógica de traslados sin privilegios incluso en una gira internacional.

El episodio no es aislado, pero sí significativo por el contexto: se trató de su primera gira europea desde que asumió la presidencia en octubre de 2024. Desde la eliminación del avión presidencial durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, los mandatarios mexicanos utilizan vuelos comerciales para sus traslados. Sin embargo, la escena —en un viaje internacional— volvió a poner en primer plano esa política de austeridad.

Días antes de partir, Sheinbaum ya había anticipado el tono de ese gesto. Al ser consultada por su viaje a España tras la conferencia matutina, respondió con informalidad: “El tecolote voy a agarrar, el de las doce de la noche”, en referencia al vuelo nocturno que la llevaría a Barcelona.

Ya de regreso en México, Sheinbaum retomó su agenda con un tema más sensible: la muerte de dos agentes estadounidenses en un accidente ocurrido el fin de semana en el estado de Chihuahua, tras un operativo vinculado a la lucha contra el narcotráfico.

Durante su habitual conferencia matutina, la presidenta afirmó que su gobierno no tenía conocimiento previo de esa operación y anunció que solicitará explicaciones tanto a las autoridades estatales como a la embajada de Estados Unidos.

Líderes mundiales posan para una foto de familia en el «Encuentro en Defensa de la Democracia», en BarcelonaOSCAR DEL POZO – AFP

“No fue un operativo que tuviera conocimiento del gabinete de seguridad”, señaló. “Ellos tienen que tener autorización de la Federación para esta colaboración que se tiene a nivel estatal, así lo establece la Constitución”, agregó.

El fiscal de Chihuahua, César Jáuregui, informó que el accidente ocurrió cuando dos instructores de la embajada estadounidense y dos agentes locales regresaban de una operación de destrucción de laboratorios clandestinos. El vehículo en el que viajaban se habría salido del camino y cayó por un barranco en una zona montañosa de la sierra. Los cuatro murieron.

El embajador estadounidense, Ronald Johnson, lamentó las muertes y destacó la labor de los agentes, a quienes describió como parte de los “incansables esfuerzos para enfrentar uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo”.

Sheinbaum mientras ofrece su conferencia de prensa matutina en la Ciudad de México, el 20 de abril de 2026HANDOUT – Mexican Presidency

El episodio vuelve a poner en foco la delicada cooperación bilateral en materia de seguridad. Estados Unidos mantiene una presión constante sobre México para intensificar la lucha contra los cárteles, mientras que el presidente Donald Trump ha llegado a insinuar la posibilidad de acciones militares contra organizaciones criminales, a las que calificó como terroristas.

En ese contexto, Sheinbaum buscó marcar límites. Insistió en que no existen operaciones conjuntas en territorio mexicano, ni aéreas ni terrestres, y que la cooperación se limita al intercambio de información dentro de un marco legal que respeta la soberanía del país.

La mandataria confirmó además que su gobierno ya tomó contacto con la embajada estadounidense y que solicitará una reunión con el canciller para esclarecer lo ocurrido.

La presencia —y el alcance— de agentes estadounidenses en México es un tema que genera tensión desde hace años, y que se ha intensificado ante el giro más confrontativo de la política exterior de Washington en la región.

Agencias AP, AFP y Reuters




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