Sergio Berensztein explica porque que el PRO hoy le gana a LLA y se invirtió la potencia política de ambos

Según analista político Sergio Berensztein, los datos muestran que el PRO escaló del 15% al 23%, un fenómeno que se explica porque, de cara a la opinión pública, para el actual Gobierno «el respeto a la independencia de los poderes, a la libertad de expresión, el compromiso con la transparencia, son elementos que para La Libertad Avanza se volvieron secundarios». En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), Berensztein advirtió que LLA sufre la falta de una estructura sólida y la definió como un partido «emergente», lo que reconfigura la subjetividad política de cara a los próximos comicios.

Sergio Berensztein es analista político y consultor estratégico, el doctor en ciencia política por la Universidad de Carolina del Norte y magíster en ciencia política por la misma institución, el licenciado en historia por la Universidad de Buenos Aires, es fundador y presidente de Berensztein, consultora dedicada al análisis político y estratégico, y director académico del Instituto de Neurociencias y Políticas Públicas de la Fundación INECO. Ha sido profesor de la Universidad Torcuato Di Tella por dos décadas y profesor invitado en universidades de prestigio internacional.

Vos ahora estás diciendo de que el PRO como institución política, como partido político, está mucho más fuerte de lo que luego sus candidatos logran en las elecciones, porque colocás al PRO como identidad política con 23%, Fuerza Patria con 25% y La Libertad Avanza con 15%. Te digo, ayer fue el comentario de todos. O sea, el PRO está mucho más vivo de lo que parece.

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Esto es una encuesta que trata de capturar preferencias políticas: autoidentificación, la importancia relativa de los partidos, de los equipos de gobierno, de las ideas, la propuesta de política pública, alguna idea de intención de voto sin personas en la ecuación. Y enfatizo este último elemento porque efectivamente estamos en un proceso de personalización de la política en la Argentina y en el mundo, con lo cual hay que tomar siempre con cautela esto, en el sentido de entender que hay algunos elementos que nos ayudan a pensar o a tener un análisis un poquito más completo.

¿Cómo funciona la política? Uno muy importante, creo yo, es la autoidentificación. Te mirás al espejo y dices: ¿Más cerca de quién estoy? Bueno, en ese contexto es cierto, el PRO es una marca muy importante. El PRO en la Argentina reemplazó al radicalismo como partido de centro con un componente, en el caso del PRO, más de centro derecha. El radicalismo tenía un componente más de centro izquierda muy marcado; Alfonsín fue, de alguna forma, expresión de ese segmento, pero otros líderes, como De la Rúa, por ejemplo, antes Balbín, representaban al espectro de centro derecha. Con el radicalismo muy venido a menos, sobre todo después de la crisis del 2001, ese espacio fue efectivamente ocupado por el PRO.

Con lo cual, cuando uno analiza, por ejemplo, el voto que obtuvo Patricia Bullrich en las últimas elecciones como candidata a presidente en el 2023, ahí lo que tenemos es efectivamente, 26%, un poquito más de votos. Con lo cual, hay cierta coherencia con los números. Algo parecido ocurre con el peronismo que, con una identidad distinta, pero es siempre un pilar, creo yo, en términos de preferencias políticas.

Está allí también bien instalado con un 25%, un desgaste importante respecto de lo que obtuvo, por ejemplo, el Partido Popular en la primera década de este siglo, pero sigue siendo una fuerza muy competitiva. Y tal vez lo que sorprenda, para bien o para mal, es lo de La Libertad Avanza, porque es una fuerza nueva. Yo te pregunto: si vos querés ir hoy y afiliarte a La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires, ¿a dónde vas?

La verdad es que no sabría dar esa respuesta.

Es un partido que es una construcción del presidente, que ya tiene una identificación relativamente alta, pero por supuesto no compite con las fuerzas históricas que hace mucho más tiempo están arraigadas en el espectro político argentino. Quiero destacar que hay mucha gente que no se identifica con ninguna identidad. Fíjate que la tercera fuerza, arriba de La Libertad Avanza, es el ninguno: gente que está descreída, que está por afuera del sistema, que ve la oferta actual y nada lo seduce. Esa gente va a ser clave en la elección del año próximo.

El preocupante letargo de las declaraciones juradas y un insólito freno tecnológico en la Justicia

Más allá de que todo estudio siempre tiene esa parcialidad que vos marcás en las categorías que uno construye el marco que va a estudiar, pero hay un hecho concreto: dentro de las mismas categorías y dentro del mismo marco de estudio, el PRO aumenta de diciembre a hoy, pasa del 15 al 23 por ciento, y tengo entendido que La Libertad Avanza retrocede. En cuyo caso sí se puede inferir que, ceteris paribus, lo que parece haber es una transferencia de La Libertad Avanza hacia el PRO.

Recordemos que el presidente ganó la segunda vuelta justamente gracias al apoyo contundente de Patricia Bullrich, de Mauricio Macri y otros dirigentes, no todos, pero la mayoría de los dirigentes del PRO, en su momento de Juntos por el Cambio, incluso muchos radicales, al presidente Milei. Con lo cual, aquí estamos una vez más ante una coalición electoral que no se tradujo en una coalición de gobierno: en la Argentina, los presidentes en segunda vuelta no ganan solos, ganan gracias al apoyo de otros partidos cuando no ganan en primera.

Y esto, efectivamente, luego no se traduce en una manera de ejercer el poder que dé cuenta de esos votos que fueron críticos para ganar la elección. El caso más contundente fue el de Macri en el 2015, que gana con parte de los votos que obtuvo Sergio Massa en la primera vuelta. Al principio reconoció la importancia crítica que tuvo ese electorado, ¿te acordás del famoso viaje a Davos con Sergio Massa como parte de la delegación? Pronto, por referencias personales, ideológicas y probablemente estéticas, todo terminó muy mal.

De todas maneras, creo que es interesante esto, porque luego Macri reconoce la importancia de ese electorado y por eso lo lleva a Pichetto de candidato en el 2019, tratando precisamente de encontrar alguna posibilidad de que esa vertiente de voto moderado peronista, más de centro-derecha, pueda de alguna manera apoyar su fórmula. Yo creo que parte de eso lo logró, no lo suficiente como para, efectivamente, forzar una segunda vuelta con Alberto Fernández.

¿Lo que vos ves es que lo que hay es un proceso de desprendimiento de la alianza que llevó a Milei presidente en 2023, en este desdoblamiento de pérdida de La Libertad Avanza y crecimiento del PRO?

Ahí aparecen efectivamente un conjunto de eventos que pusieron de manifiesto algo que por ahí era muy obvio, pero para la opinión pública en general tal vez no tan visible, y es que la dimensión institucional, el respeto a la independencia de los poderes, a la libertad de expresión, el compromiso con la transparencia, son elementos que para La Libertad Avanza se volvieron secundarios. Tal vez en algún momento tuvieron alguna importancia retórica, pero en la práctica del gobierno pasaron a un cuarto plano.

Zuban: “Hay una palabra totalmente devaluada, la de Manuel Adorni con la opinión pública”

Al margen del caso Adorni que explotó a comienzos de marzo, el gobierno nunca colaboró con la justicia en investigaciones de casos complejos como el de las SIRAS, le quitó obviamente dinámica a muchas causas retirándose como litigante,o a la Oficina Anticorrupción la retiró como litigante en algunas causas, en fin, hay una cantidad de elementos que ponen de manifiesto que la cuestión institucional no es relevante para el gobierno.

Esto se profundiza con el caso que vos tratabas hace un ratito: la doctora Michelli, en su caso de discriminación; también con otros elementos que son ahora más graves que antes, como el de Adorni, pasa el tiempo y sigue sin presentar la declaración jurada, se complejiza todo mucho más; el caso Libra, en fin, hay una cantidad de elementos que, bueno, para un electorado que valoraba tal vez el espíritu de algunas reformas económicas, esto puede ser una divisoria de aguas.

Esto explica la presencia ahora mucho más activa de Mauricio Macri recorriendo el país y, tal vez correlacionado con eso, la actitud de Patricia Bullrich, que también pone un freno a esta avanzada del gobierno y, de hecho, se diferencia —aunque ayer finalmente se abstuvo, pero fue muy clara su decisión de presentar, valga la redundancia, como jefa de bloque.

Me imaginaba lo siguiente: que si de diciembre aquí pasó de 15 a 23 el PRO, y al mismo tiempo en la Ciudad de Buenos Aires el PRO tiene su capital… Normalmente el PRO mide el doble en la Ciudad de Buenos Aires que en el resto del país, por lo menos así fue en las elecciones de ’20 y ’25. Hoy el PRO en la Ciudad de Buenos Aires, a lo mejor en lugar del 23, tiene el 35 o el 40. Hay un salto cuántico respecto a lo que fue en abril del año pasado, cuando las elecciones que tuvo el año pasado La Libertad Avanza le ganó y lo colocó al PRO tercero. Es un cambio de subjetividad monumental. Por eso digo que conmoviste ayer a todo el espectro político con este análisis.

Justamente era Adorni el candidato del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Y ese candidato ya quedó muy debilitado independientemente de lo que pase con su declaración jurada. Y, de hecho, el gobierno no tiene otro candidato para reemplazarlo excepto Patricia Bullrich, con todas las connotaciones que eso tiene para el oficialismo. Fíjate que en poco tiempo, tanto Espert, que era el principal candidato en la provincia de Buenos Aires, como Adorni, el principal candidato en CABA han quedado al margen.

Las personas hacen las diferencias. Creo que el oficialismo va a tener que, indudablemente, buscar alternativas electorales que sean competitivas. Algunos creen que será finalmente Diego Santilli el candidato a gobernador en la provincia, es una hipótesis; otro, Patricia Bullrich; sería interesante porque en definitiva, son políticos que vienen del PRO los que encabezarían la lista de La Libertad Avanza, mostrando una debilidad: un partido muy todavía emergente, gelatinoso, sin un conjunto de dirigentes que puedan eventualmente reemplazar a alguno que por ahí se te manca, que es muy normal.

RM cp

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