Trabajar unos meses afuera te puede servir para ganar experiencia, mejorar el idioma y conocer otro país, pero tenés que tener en cuenta lo que exige.
Pasar el verano trabajando en otro país puede parecer la propuesta perfecta para aprovechar una oportunidad laboral, mientras se descubren lugares nuevos. Para muchos jóvenes, el Work and Travel es una forma de viajar unos meses afuera y cobrar un sueldo en dólares.
Pero la experiencia no es solamente trabajar, ganar dinero y recorrer lugares nuevos. Antes de viajar hay que pagar el programa, pasajes, visa y gastos iniciales, y una vez en destino hay que compartir alojamiento, adaptarse a otro ritmo laboral y pasar varios meses lejos de familiares y amigos.
¿Qué es un programa Work and Travel y cómo funciona?
El Work and Travel es un programa de intercambio que permite trabajar legalmente durante un tiempo determinado en otro país y aprovechar el resto del tiempo para conocer el destino. En Estados Unidos, uno de los lugares más elegidos, los participantes suelen viajar bajo la visa J-1, pensada para programas de intercambio cultural y laboral. La oferta de empleos puede ser muy variada:
- cajero
- vendedor
- cocinero
- personal de lavandería
- housekeeping
- instructor de ski
- guardavidas
- empleos en hoteles y centros turísticos
El nivel de inglés puede influir bastante al momento de conseguir determinados trabajos. Los puestos con mayor contacto con clientes suelen exigir un manejo más fluido del idioma. Generalmente, el interesado contrata una empresa que organiza el programa y ofrece distintas alternativas de empleo y destino. Después se tramitan la visa y los pasajes, que pueden tener costos separados.
Además de las propuestas en Estados Unidos, también existen opciones similares en países como Australia, Nueva Zelanda, Alemania o Países Bajos, aunque en esos casos pueden funcionar bajo esquemas de Working Holiday con condiciones diferentes.
Principales ventajas: ¿por qué miles de jóvenes eligen esta experiencia?
Uno de los atractivos principales es poder trabajar mientras se vive durante unos meses en otro país. La experiencia también obliga a manejar un presupuesto propio, ya que hay que pagar alojamiento, comida, transporte y otros gastos con el dinero ganado, lo que para muchos participantes termina siendo una primera experiencia de independencia. Entre las ventajas más conocidas aparecen:
- mejorar el nivel de inglés
- conocer personas de distintos países
- sumar experiencia laboral internacional
- aprender a administrar el dinero
- vivir solo o con otros jóvenes
- conocer otra cultura desde adentro
- viajar después de terminar el período laboral
Algunos participantes consiguen recuperar durante la temporada la mayor parte de lo que gastaron antes de viajar e incluso ahorrar dinero. De todas formas, el resultado depende mucho del sueldo, las horas trabajadas, el costo del alojamiento y cuánto gaste cada persona durante la estadía. También hay quienes toman un segundo empleo para aumentar sus ingresos, pero eso da menos tiempo para aprovechar el viaje.
Las desventajas y desafíos que nadie te cuenta
Las fotos en la nieve, los viajes y los nuevos amigos son tan solo una parte de la experiencia. Uno de los problemas más frecuentes es extrañar a la familia y los amigos. También hay que acostumbrarse a formas de trabajo distintas, ya que en Estados Unidos, por ejemplo, algunos participantes remarcan que los empleos suelen manejar horarios, procedimientos y reglas mucho más estrictas.
El alojamiento puede ser otro punto complicado, porque las opciones más económicas muchas veces implican compartir habitaciones o casas con varias personas. Los mayores desafíos en estos casos son:
- hacer una inversión importante antes de viajar
- convivir con desconocidos
- adaptarse a otro idioma
- trabajar muchas horas
- vivir lejos de la familia
- depender del transporte disponible
- tener poco tiempo libre si se busca ahorrar mucho
- adaptarse al clima del destino
La ubicación también cambia la experiencia, ya que trabajar en un centro de ski no ofrece la misma rutina que hacerlo en una ciudad o una zona de playa, y tanto los gastos como los sueldos son distintos. Por eso, antes de elegir un programa hay que evaluar el alojamiento, las horas garantizadas, el transporte, la ubicación y el tipo de trabajo.




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