Préstamos personales: las tasas bajaron, pero endeudarse les cuesta a las familias más del triple que la inflación

La tasa de los préstamos personales bajó desde que arrancó el año, pero todavía está lejos de ser conveniente. En un momento en el que la mora bancaria está en niveles históricamente elevados, particularmente en el crédito a las familias, desde el Banco Central (BCRA) apuntaron sobre aquellos bancos que intentaron “compensar” la irregularidad de las carteras cobrando más tasas. Hoy, endeudarse implica devolver más del triple que la inflación.

A comienzos de este año, mientras que el mercado se acomodaba de la crisis que habían desatado las elecciones legislativas del año pasado, la tasa de los préstamos personales llegó a promediar un 73,71% nominal anual (TNA). Nueve meses más tarde, las últimas operaciones que se cerraron mediante esta línea tuvieron una TNA que rondó el 64,38%, de acuerdo con el relevamiento que publica diariamente el Central. Es una diferencia de 9,3 puntos porcentuales.

Sin embargo, al sumarle el capital, los intereses e impuestos, el costo financiero efectivo total (es decir, lo que el usuario realmente tendrá que pagarle al banco) se eleva hasta alcanzar los 120%, según Econométrica. Del otro lado, la inflación fue del 33% interanual a julio, mientras que los economistas proyectan que sea del 21% en los próximos 12 meses, según el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM).

“En la medida en que haya bancos que quieren compensar el costo de la mora cobrándole mucho más a las familias, la probabilidad de generar un círculo virtuoso de repago de crédito es muy baja”, dijo la semana pasada el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, durante un evento organizado por el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).

Mientras la inflación interanual cayó desde los máximos de 2024, el costo financiero de los préstamos personales se mantuvo elevado, encareciendo el crédito en términos reales. Fuente: Econométrica en base al BCRA e INDEC

De acuerdo con datos que compartió el propio funcionario, las tasas a las que acceden las empresas hoy representan una quinta parte del pico que llegó a tocarse durante las elecciones del año pasado, producto de la baja del riesgo político, el “optimismo por las reformas” y la compra de reservas. Pero entre las familias, como los préstamos personales, el costo financiero es tres cuartas partes del pico de 2025. “Es decir, las tasas de interés son altas. Y esas tasas de interés inducen a la mora, porque son impagables en términos reales”, agregó.

Esto también desalentó a los argentinos a tomar nuevos créditos. El saldo de esta línea alcanzó los $21,9 billones el mes pasado, una disminución real anual del 7,6%. “Los niveles de clientela morosa han puesto freno a los planes comerciales más ambiciosos y se vuelcan hoy a tratar de recuperar a los clientes en situación irregular. Además, el nivel de tasas es muy superior al valor del Índice de Precios al Consumidor y del incremento de salarios, con lo cual, hay pocas situaciones que aconsejan un endeudamiento en estas circunstancias”, explicó Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.

Incluso, al poner el foco en la mora según la línea, los préstamos personales directos a individuos (es decir, sin incluir tarjeta de crédito, ciertos adelantos, entre otros) tuvieron una mora del 15,9% hasta mayo. En cambio, la de financiaciones por tarjeta de crédito tuvo una irregularidad del 11,7% de la cartera, mientras que la mora en los préstamos hipotecarios fue del 2,1% y entre los prendarios fue del 5,8%, según Quantum Finanzas.

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“Suele haber dos modelos de estrategia crediticia. La primera es ampliar la base de deudores y que, frente a problemas de repago, se compense con mayores tasas de interés. Como esa tasa de interés de los que pagan debe compensar no sólo la tasa de los que no pagan, sino también el capital, las tasas necesarias suben exponencialmente con la mora. La otra estrategia es la de limitar la tasa, lo que genera racionamiento de crédito a través de un control más estricto de quiénes son sujetos de crédito”, señalaron desde LCG.

Sin embargo, para la consultora económica, incluso aunque haya resultados en la reducción de la mora y de las tasas de interés, el crédito a las familias “no va a resurgir fuertemente” como sucedió durante 2024, primer año de gestión de La Libertad Avanza. “Los bancos estarán más cautelosos”, cerró.


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