Pese a las dudas sobre el acuerdo con Irán, Trump afirmó que “ya está firmado” y que los buques empiezan a fluir por el estrecho de Ormuz


WASHINGTON.– En medio de las dudas que aún rodean el acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra, y de los crecientes cuestionamientos desde Israel, Donald Trump avanzó este lunes en el entendimiento con el régimen de los ayatollahs de cara a la firma final prevista para el viernes en Ginebra. Al mismo tiempo, afirmó que los buques comenzaron a salir del estratégico estrecho de Ormuz, cuya reapertura es uno de los ejes centrales del pacto y aliviaría la presión sobre la economía global.

“El acuerdo ya está firmado. Y el estrecho ya está parcialmente abierto”, aseguró Trump, sentado junto al presidente francés, Emmanuel Macron, en Evian, adonde viajó para participar de la cumbre del G7. Aunque no lo aclaró, el líder republicano se refería a un acuerdo preliminar con el régimen, que también destacó que aún falta la rúbrica final.

Funcionarios del gobierno republicano informaron a medios locales e internacionales, bajo condición de anonimato, que el memorándum de entendimiento fue firmado digitalmente por Trump y por el vicepresidente JD Vance, en representación de Estados Unidos, y por el presidente del Parlamento iraní, el exgeneral Mohammad Bagher Ghalibaf, principal negociador de Teherán.

Como era de esperar, cada bando intentó vender el acuerdo preliminar como un éxito propio. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, sostuvo en X que lo acordado “es un paso importante para detener la guerra e iniciar las negociaciones”, pero aclaró que “aún no se ha firmado un acuerdo final”.

“El acuerdo redactado es el resultado de meses de diálogo y seguimientos constantes en este ámbito, y si todas sus cláusulas se implementan correctamente, podría considerarse un documento de orgullo para el país“, celebró Pezeshkian.

En su presentación junto a Macron, Trump repitió que Irán no tendrá armas nucleares en virtud del acuerdo y remarcó la importancia de que “los precios del petróleo estén bajando y las bolsas subiendo”.

El pacto preliminar anticipa nuevas rondas de negociaciones para resolver los principales puntos de fricción entre la Casa Blanca y el régimen, como el programa nuclear iraní y las sanciones internacionales contra el país persa.

Según le dijo el propio Trump a The New York Times, no se había llegado a ningún consenso sobre ese aspecto, y que ambas partes negociarán el periodo durante el cual Irán se comprometería a suspender su programa de enriquecimiento de uranio que lo acercaría a la producción de armas nucleares. Ese es, a la vez, uno de los ejes que más inquieta a Israel.

También está pendiente el destino de miles de millones de dólares en activos iraníes congelados, de los cuales unos 25.000 millones están bloqueados en cuentas en el extranjero debido a sanciones internacionales.

El presidente norteamericano, por otra parte, dejó la puerta abierta a participar de la ceremonia oficial de firma del acuerdo el viernes, en Ginebra, y señaló que el texto completo se dará a conocer en algún momento posterior el mismo día.

Trump y el embajador norteamericano Charles Kushner, en Evian, FranciaMANDEL NGAN – AFP

Quiero que se publique porque es un documento muy poderoso. No es como el documento de [el expresidente Barack] Obama, que fue simplemente un documento terrible… Así que probablemente bastante pronto [de publicará]. Diría que algún momento después del viernes», dijo.

Ormuz

Trump remarcó que “no habrá alivio de las sanciones hasta que Irán cumpla con lo que le corresponde” y que el estrecho de Ormuz estará “totalmente abierto” para el viernes.

“Estamos listos para asumir nuestra parte justa de la carga y formar parte del compromiso de la comunidad internacional. Es un paso muy importante hacia la paz, pero también para la economía global”, añadió Trump.

Los funcionarios norteamericanos dijeron que nuevos detalles del acuerdo se darían a conocer en un plazo de 24 a 48 horas, mientras que las conversaciones técnicas empezarían más adelante en la semana, antes de la firma del viernes.

Los barcos están empezando a moverse, muchos cargados de petróleo, fuera del estrecho de Ormuz. Van por la ‘autopista’ del sur, que es totalmente segura, protegida e impecable. ¡También hay otras zonas de tránsito!”, había escrito más temprano Trump en Truth Social.

El truth de Trump sobre Ormuz

“Tenemos un acuerdo según el cual [el estrecho de Ormuz] estará abierto y libre de peajes”, insistió luego Trump, ya en suelo francés.

Con su mensaje, Trump buscó transmitir confianza en que pronto se restablecerá el tránsito marítimo de esa vía estratégica, bloqueada por Irán tras el inicio del conflicto y por donde antes del estallido de la guerra, el 28 de febrero, circulaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL).

Buques circulan por el estrecho de OrmuzHANDOUT – Marine Nationale

Más allá de las señales de optimismo de la Casa Blanca, que busca poner fin a un conflicto impopular en Estados Unidos por su impacto en el aumento de los combustibles, las compañías navieras y los operadores energéticos mantuvieron una actitud mucho más prudente sobre la situación en el estrecho de Ormuz. Advirtieron que podría llevar semanas recuperar la confianza y que el tránsito solo se reanudará de manera sostenida cuando existan garantías concretas de seguridad.

En diálogo con CNBC, Vance dijo que Washington espera que la vía marítima permanezca abierta al tránsito sin peajes a largo plazo, en línea con lo que había afirmado Trump el domingo. La declaración del vicepresidente apuntó a uno de los puntos más sensibles de la negociación: el eventual cobro iraní a los buques que crucen Ormuz.

En ese sentido, este lunes la Cancillería iraní afirmó que el régimen cobrará tasas por “servicios marítimos”, en lugar de imponer peajes, a las embarcaciones que transiten por el estrecho.

“Siempre afirmamos que no buscamos recaudar peajes de tránsito, pero se cobrarán tasas por servicios de navegación, protección ambiental, seguros marítimos y otros servicios necesarios», señaló el vocero de la Cancillería, Esmail Baqai.

El vocero agregó que el memorándum atribuye a Irán, en cooperación con Omán y en consulta con las demás partes interesadas, la responsabilidad de “garantizar una navegación segura en el estrecho”, en el que se tendrán que llevar a cabo labores de desminado.

Según los especialistas, la “diferencia semántica” marcada por Teherán busca evitar una violación abierta del derecho internacional en esa materia, aunque mantiene abierta la duda sobre cuáles serán las condiciones de navegación en la zona y quién mantendrá el control efectivo.

El anuncio de Trump de que Washington y Teherán firmarán el viernes el acuerdo para poner fin al conflicto y reabrir formalmente el estrecho de Ormuz impactó de inmediato en los mercados. Los precios internacionales del petróleo cayeron cerca de un 5%, a 83 dólares por barril, ante la expectativa de que el flujo de crudo y GNL pueda empezar a recuperarse en forma sostenida.

Buques mercantes varados en las aguas del estrecho de Ormuz, cerca de Khasab, un pequeño poblado en el norte de OmánWen Xinnian – XinHua

Preocupación de Israel

El acuerdo anunciado por Trump, en tanto, generó preocupación y críticas por parte del gobierno de Benjamin Netanyahu– aliado de la Casa Blanca, pero con diferencias en las negociaciones con su archirrival iraní-, mientras mantiene un frente abierto con el grupo terrorista Hezbollah en el sur del Líbano.

El propio Netanyahu se distanció del acuerdo al calificarlo como “su decisión”, en referencia directa a Trump, y afirmó que la “lucha” de Israel “no terminó” y que mantendrá la “libertad de acción” frente a las amenazas emergentes.

Las fuerzas militares israelíes no se retirarán de la vasta extensión de territorio que tomaron en esa zona del país vecino, advirtió, por su parte, el ministro de Defensa, Israel Katz.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.Alex Brandon – AP

Si bien los detalles del acuerdo entre Washington y Teherán siguen sin publicarse en forma oficial, incluirían explícitamente un alto el fuego en el Líbano, donde Israel lanzó una amplia ofensiva tras los recurrentes ataques de Hezbollah -aliado de Irán- contra el norte de Israel desde el inicio del conflicto.

El acuerdo preliminar es “terrible para Israel”, evaluó un alto funcionario israelí a la agencia Reuters. “Y no hay nadie en el liderazgo israelí que lo vea de otra manera, desde el primer ministro hasta el jefe del Estado Mayor”, agregó.




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