Para Guzmán, la morosidad no es un asunto entre privados y el BCRA tiene el mandato de atacar el problema
Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central
Las declaraciones de Guzmán se producen mientras se discute la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, norma que establece los objetivos y herramientas con los que cuenta el organismo.
“El Banco Central puede hacer lo que define la ley, que le da un mandato, un conjunto de objetivos y de instrumentos”, explicó. Actualmente, la Carta Orgánica establece entre los objetivos de la política monetaria la estabilidad de precios, la estabilidad monetaria y la estabilidad financiera.
Guzmán comparó el esquema argentino con el de otros bancos centrales. Mencionó, en particular, la legislación que regula a la Reserva Federal de Estados Unidos, cuyos objetivos incluyen que la política monetaria apunte a mantener tasas de interés moderadas en el largo plazo.
“Hay un objetivo de mantener cierta estabilidad de las tasas de interés y te da instrumentos, le da instrumentos a la Reserva Federal, en ese caso, al banco central, para atacar ese problema”, sostuvo.
En ese marco, cuestionó la postura del Gobierno de considerar que la problemática de las deudas es exclusivamente un asunto entre particulares. “El Gobierno dice: ‘Este es un tema entre privados’, lo cual es una falacia por definición”, afirmó.
Para Guzmán, cuando existe un incumplimiento contractual, su resolución necesariamente se produce dentro de un marco jurídico establecido por los poderes del Estado. Por eso, consideró que el Estado puede intervenir mediante herramientas de garantía y regulación para reducir las tasas de interés.
“El Estado podría, usando instrumentos de garantía y regulación de tasas, apuntar a disminuir las tasas de interés a las que se toman los préstamos futuros, pero también a normalizar las tasas absurdas a las que se tomaron estas deudas en el pasado”, planteó.
El exministro señaló que uno de los principales objetivos debería ser reducir el costo de refinanciación de las deudas y permitir que quienes contrajeron préstamos a tasas muy elevadas puedan acceder a condiciones más razonables para cumplir con sus obligaciones.
Según Guzmán, una solución de este tipo también podría tener un impacto positivo sobre la economía. “Si evitamos que toda esa gente deje de ser sujeto de crédito, podrían en el futuro acceder a créditos para consumir y eso es lo que empieza a generar un círculo virtuoso en la economía”, explicó.
Guzmán y la deuda con el FMI
Al referirse a la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Guzmán sostuvo que la Argentina debería buscar respaldo internacional para obtener mayores márgenes de autonomía en la definición de su política económica.
“Debemos generar apoyo geopolítico: los accionistas más importantes que digan: ‘Sí, apoyamos a la Argentina a poder tener un programa en donde no tengan que enfrentar esta carga de la deuda y puedan hacer las políticas de forma soberana, autónoma’”, afirmó.
Para el exministro, ese debería ser el objetivo de la negociación internacional: lograr las condiciones necesarias para que el país pueda implementar el esquema de política económica que considere más conveniente para su población, teniendo en cuenta las restricciones financieras existentes.
“Hacia allí, para mí, es donde hay que apuntar. Porque lo que importa es poder hacer el esquema de política que sea lo mejor para el pueblo argentino, con las restricciones que tenemos de financiamiento”, sostuvo.
La mirada de Guzmán hacia 2027
De cara a 2027, el exministro proyectó un escenario en el que Argentina podría mostrar una inflación más baja, pero con mayores dificultades en materia productiva y laboral.
“Vamos a tener inflación más baja y un sistema productivo y laboral que van a estar en peores condiciones”, afirmó.
Guzmán consideró que, en términos estructurales, no observa avances significativos en la economía argentina. “No veo progreso en la Argentina”, sostuvo, aunque reconoció que existe cierto grado de estabilidad en materia de precios, aun cuando la inflación continúa.
Para el exministro, el país está desaprovechando una oportunidad vinculada al desarrollo de sus sectores de recursos naturales. En ese sentido, planteó que el crecimiento de esas actividades debería servir no solamente para generar dólares y fortalecer las reservas del Banco Central, sino también para ordenar las cuentas públicas y financiar inversión pública.
“Nos estamos perdiendo la oportunidad de aprovechar el desarrollo de los sectores de recursos de una forma que nos fortalezca como nación”, afirmó.
Según Guzmán, una mayor utilización de esos recursos podría permitir desarrollar infraestructura e inversión pública, que consideró “crítica para el desarrollo del país”, sin deteriorar las cuentas del Estado y generando, por el contrario, mayor estabilidad económica.
Finalmente, el exministro reivindicó parcialmente una de las premisas centrales del Gobierno de Javier Milei al asumir en 2023: colocar a la inflación como el principal objetivo de la política económica.
“Estoy de acuerdo con la premisa del Gobierno de 2023 de que había que poner a la inflación en el centro, como el objetivo principal de la política económica”, sostuvo. Sin embargo, cuestionó que esa prioridad haya llevado a descuidar el crecimiento y el desarrollo productivo.
“Se ha descuidado profundamente el desarrollo de nuestra economía. Y eso ya lo estamos pagando y lo vamos a pagar”, concluyó.


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