Messi volvió a ser titular 17 días después de la final del Mundial y dio un show: dos golazos y una asistencia :: Olé
Una semana pasó desde que volvió a entrenar con el Inter Miami. Desde la final del Mundial, que había sido su última titularidad en un partido oficial, 17 días (el sábado jugó por MLS, pero entró desde el banco). Y este miércoles, 45 minutos bastaron para que Messi volviera a dar una clase de fútbol. De esas a las que ya acostumbró. En un encuentro en el que a Las Garzas se les había puesto complicado de arranque, con un 0-1 a los tres minutos, Leo volvió a dar un show. Se puso el traje de bombero y fue el responsable para dar vuelta el partido en su debut en la Leagues Cup: dos golazos, una asistencia y triunfo 4-2 ante Atlético San Luis.
Arranque chivo, dos golazos y una asistencia
El gol de David Rodríguez fue un cimbronazo. Hasta esos 180 segundos, Leo no la había tocado. Pero el festejo fue el único momento de felicidad del conjunto mexicano. Porque ahí, el 10 se encendió. Y cuando se enciende, pasan cosas. Siete minutos pasaron hasta que metió la primera piña. Piñón, mejor dicho. Tras un centro de Noah Allen, la agarró de volea y metió un golazo para el empate. Su reacción dijo todo: tomó la pelota y la llevó al medio. Recién estaba calentando motores…
Sí, porque al toque avisó con un tiro al palo derecho del arquero. Y luego del 2-1 de Segovia, volvió a armar un jugadón con Allen (además de que Bright la dejó pasar muy bien), quien se vistió de Jordi Alba en el Barsa, y le rompió el arco a Sánchez. Ya su injerencia había sido gigante. Leo se tiraba por derecha asociándose con De Paul (que salió a los 20’ del ST) y recibía pases entre líneas de Casemiro. Hasta que volvió a participar: centro desde el córner para que Micael convirtiera el 4-1. Y ni había terminado el primer tiempo.
El foco del complemento, además del descuento de Rafael Llorente con un golón, se lo llevó los cerca de 20 minutos en los que el partido estuvo demorado por condiciones climáticas. El parate le bajó unos cambios a un partido que, hasta ese momento, era frenético. Incluso para Leo, que bajo lo que ya era una lluvia tenue, volvió a la cancha y si bien no tuvo mucho más contacto con la pelota, tiró algunas pinceladas. Pero el partido ya estaba definido. Su labor había sido suficiente para cumplir con el objetivo: arrancar con el pie derecho la Leagues Cup. un torneo que el 10 ya ganó en 2023 -su primer título en el club- y que casi repite el año pasado.





COMENTARIOS