Martín Insaurralde hoy, adelanto de tapa de NOTICIAS

Personas que mantienen contacto frecuente con Martín Insaurralde describen un marcado deterioro en su estado de ánimo. «Solo se reúne con abogados», detallan esas mismas fuentes, que, durante las últimas semanas, lo encontraron afectado por la reaparición pública del caso de su presunto enriquecimiento y por las consecuencias políticas y personales que esto volvió a generar.

Las pocas visitas que recibe hoy el ex intendente de Lomas de Zamora en su casona de la calle San Martín al 1400 de Banfield son las de su madre, Loreley, y sus hermanas mayores, Adriana y Alejandra. Su equipo de trabajo quedó reducido a su asistente personal, Hernán Morano, y otros pocos colaboradores directos.

Con sus hijos el vínculo se redujo de manera notable tras la aparición de los videos y, en especial, cuando la investigación judicial comenzó a observarlos a ellos por haber firmado documentos societarios de empresas que luego serían usadas para incorporar bienes. Por ejemplo, Martín Insaurralde Jr. quedó como presidente de la sociedad Sasaxa Libero SA, que tiene la titularidad de la mansión de San Vicente donde vivían Insaurralde y Jesica Cirio hasta que se separaron. Cuando el hijo de Insaurralde firmó esos papeles tenía alrededor de 20 años y su hermano menor, también usado para encabezar empresas, tuvo que rubricar documentos societarios a los 18. Cuando comenzaron a aparecer sus nombres en los medios, el enojo de los hijos contra el padre aumentó.

Una situación similar sucede con la otra ex pareja de Insaurralde, Carolina Álvarez, quien también habría sido usada por el ex intendente para esconder bienes con el discurso de que «al final del camino todo sería para sus hijos». Ellos se separaron en muy malos términos, pero hoy habrían vuelto a hablar y ella también lo habría vuelto a visitar. La mujer vive a una cuadra de su casa.

Estos cruces y conflictos familiares son una historia permanente en la vida de Insaurralde, que además está atravesada por historias de infidelidad. A fines de los ’90 se casó con Liana Toledo, madre de sus dos hijos mayores. El hermano de Liana, Leandro, estaba en pareja con Carolina Álvarez, quien en 2005 comenzó un romance con Insaurralde. Fue un escándalo familiar porque Álvarez era, además, la madrina de su segundo hijo. Al final Insaurralde se separó de Liana Toledo y se casó con ella. Toda aquella historia se revuelve hoy y explica la tormentosa vida personal de Insaurralde.

La rutina de Insaurralde consiste hoy en moverse todos los días desde Banfield al centro porteño para recluirse en una oficina que el abogado Mauricio D’Alessandro le presta para que mantenga sus reuniones en un lugar accesible de la Ciudad de Buenos Aires. El estacionamiento propio le agrega discreción.

D’Alessandro es dueño de 7 de los 13 pisos que tiene ese edificio y a Insaurralde le prestó las oficinas del piso 10. Allí, el ex intendente suele recibir a sus otros abogados Fernando Pinto y Nicolás Maciel. En los tribunales describen que ellos solo son «los que presentan los escritos».

La estrategia de Insaurralde está armada por otros letrados más conocidos, como D’Alessandro, a quien se escucha mucho en ese entorno, e incluso por otras personalidades influyentes en la Justicia y que conocen al ex intendente del mundo del juego, como Daniel Angelici. «El Tano» conoce a Insaurralde desde hace más de dos décadas e incluso fue uno de los invitados al casamiento con Cirio.

En el universo Insaurralde, los abogados se cruzan constantemente con su vida personal. Por ejemplo, D’Alessandro, su actual mecenas inmobiliario, es también abogado de Sofía Clerici, la amante de Insaurralde con quien compartió vacaciones en Marbella, España, y que tras el posteo de una foto en sus redes sociales desató la tormenta judicial del Yategate. Por otro lado, Fernando Burlando, que también es amigo de Insaurralde, representa, al mismo tiempo, a Jesica Cirio, la otra protagonista de esta historia. En el entorno de Insaurralde circula el rumor de que habría sido el propio Burlando quien le recomendó a Cirio grabar las bolsas Ziploc repletas de fajos de billetes, donde se acumularían unos 10 millones de dólares. Ese video habría servido para dejar registro de una parte del dinero que luego se disputaría en el divorcio.

¿Cómo se interpreta esta cercanía de Insaurralde con los abogados de las dos mujeres que lo condenaron de por vida al ostracismo político? Sus amigos improvisan dos explicaciones: en el caso de Clerici, sostienen que él no la culpa por todo lo que pasó, sino que, por el contrario, incluso siente un poco de culpa por los problemas judiciales que le trajo. Al día de hoy Insaurralde y Clerici siguen conversando y hasta siguen encontrándose a solas con cierta periodicidad en diferentes lugares. Clerici, a pesar del acoso judicial, sigue apostando a su emprendimiento en el rubro lencería. Tiene su propia marca con diseños audaces y creativos.

Lee la nota completa en la presente edición de la revista NOTICIAS.

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