Mano derecha arriba. El puño cerrado. El pulgar levemente extendido, como dando el OK. Un emoji de mirada enamorada, guantes, un corazón celeste. Un mensaje fuerte. Un JPG de Emiliano Martínez que vale mil palabras. Que entusiasma con mesurado optimismo, aun, ya que la presencia de Dibu en el estreno ante Argelia dependerá de cuál sea su evolución hasta el martes. Pero internamente, las sensaciones que le quedaron al marplatense fueron buenas, más después de la práctica de este viernes…
El arquero argentino metió el pulgar para arriba y dijo que va todo encaminado – @nicberardo – @hernanclaus desde Estados Unidos
Si antes de los estudios que le realizaron el jueves el arquero les confiaba a sus íntimos que iba a poder atajar en el estreno de Mundial, la devolución que recibió el cuerpo médico de la Selección luego de la resonancia magnética potenció la confianza de Martínez: la fractura del dedo anular de la mano derecha comenzó a soldar. Y eso es un paso. Aunque todavía le quedan días para que el callo se consolide. Por eso la cautela interna en la Selección.
Dibu, por lo pronto, respondió a la primera gran exigencia que tuvo en el Mundial: el haber vestido los dos guantes por primera vez en un ensayo. Hasta este jueves, Martínez sólo había podido entrenarse con su mano derecha al descubierto y con un vendaje en sindactilia, un método para inmovilizar el dedo lastimado: al unirlo con uno sano, éste funciona como férula natural. Esa etapa, el arquero ya la superó.
Para entrenar y moverse, el #23 luce una férula flexible que lleva adherida con cinta adhesiva y que es lo suficientemente delgada como para permitirle colocarse los guantes modernos, bien ajustados a las manos. Lo importante fue que durante la práctica de este viernes (la cual la arrancó casi media hora antes que el resto del plantel) volvió a calzarse los guantes y hasta se lo vio más activo.
En un entrenamiento que volvió a ser a puertas abiertas, el Dibu descargó centros con una pelota más liviana y realizó varios ejercicios con la bocha de competición. Eso sí, al sacarse el guante se le vio algún gesto de dolor que no sale de lo normal y esperable: así fue como, tras realizar un fútbol-tenis junto a Musso, Rulli y Beltrán, se retiró antes que el resto al vestuario.

En ese momento, consciente de que es uno de los jugadores a los que los hinchas siguen más de cerca , miró a las cámaras, levantó el pulgar de la mano izquierda y dejó un mensaje optimista: «Está todo bien», dijo, mientras pasaba cerca de los periodistas presentes.
En su primera exigencia con este dispositivo, Martínez quedó conforme. Y si bien en algunos movimientos pareció sentir un lógico dolor por tratarse de una lesión todavía en rehabilitación -así quedó registrado en distintas imágenes- luego del entrenamiento las sensaciones fueron satisfactorias. Y quedarán todavía otros cuatro: recién ahí se tomará una decisión.
Así se entrenan Dibu Martínez, Musso, Rulli, Beltrán y Leguizamón en una nueva prática de Argentina – @nicberardo – enviado especial
Porque es tan cierto que Martínez se siente conforme y que día a día se nutren sus certezas de que podrá atajar el martes en el Arrowhead Stadium de Kansas City como que el cuerpo técnico deberá hacer un análisis global de la competencia y del estado de Dibu antes de definir. Porque el Mundial puede ser largo y mandar a la cancha prematuramente a uno de los jugadores más importantes del equipo podría representar un riesgo: el de entorpecer la evolución, que viene siendo buena.
¿Esto significa que Dibu no atajará? No: sólo que tanto Lionel Scaloni como el médico Daniel Martínez y los entrenadores de arqueros, con Martín Tocalli a la cabeza, tendrán que hacer una evaluación macro para decidir si es pertinente que salga al campo el martes, o bien, si le dan otros seis días de cuidado a Emiliano. Recién ahí se tomará una decisión. Pero lo positivo es que, mientras eso se estudia, uno de los héroes de Lusail se siente bien. Para meter puñito.









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