La Corte Suprema limita el uso de la raza en los distritos y abre un nuevo frente político en EE.UU.


WASHINGTON.- En una decisión que fue evaluada como una victoria para los republicanos de cara a los cruciales comicios de medio término de noviembre próximo y futuros procesos, la Corte Suprema norteamericana debilitó una disposición clave de la Ley de Derecho al Voto al limitar la consideración de la raza en el trazado de los mapas electorales, en un fallo dividido sobre el estado de Luisiana.

Los jueces, en una votación de seis a tres impulsada por los miembros conservadores de la Corte, ratificaron la decisión de un tribunal inferior que bloqueaba un mapa electoral que habría otorgado al estado un segundo distrito congresional de mayoría afroamericana, por considerar que se regía en exceso por consideraciones raciales en violación de normas constitucionales de igualdad de protección ante la ley.

La decisión, de alto impacto en Estados Unidos, se produce en medio de una pulseada a nivel nacional entre republicanos y demócratas sobre qué partido lograría obtener la mayor ventaja política en el Congreso mediante el rediseño de las líneas distritales de cara a futuras elecciones, no solo las próximas de medio término.

El fallo fue redactado por el juez Samuel Alito y contó con la adhesión de sus cinco pares conservadores, mientras que los tres jueces progresistas del máximo tribunal emitieron votos disidentes. Elena Kagan advirtió en su escrito que “las consecuencias probablemente serán amplias y graves”.

Según los especialistas, el fallo podría abrir la puerta a que los estados gobernados por republicanos eliminen distritos electorales de población afroamericana y latina —que tienden a favorecer a los demócratas—, lo que podría afectar el equilibrio de poder en el Congreso. Un rediseño de distritos congresuales de mayoría minoritaria —especialmente en estados del sur de Estados Unidos- podría costarles sus escaños a demócratas afroamericanos en un futuro, añadieron.

El presidente Donald Trump está embarcado en una batalla por la redistribución de distritos con el fin de aumentar las posibilidades de los republicanos en los comicios de noviembre, en momentos en que los demócratas -según las encuestas- aumentaron sus chances de retomar el control del Senado y de la Cámara de Representantes ante el creciente descontento con la gestión del mandatario.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una cena de Estado en el Salón Este de la Casa BlancaHENRY NICHOLLS – AFP

La administración Trump celebró el fallo mediante un comunicado. “Esta es una victoria completa y total para los votantes estadounidenses”, escribió la vocera Abigail Jackson. “El color de la piel de una persona no debería dictar a qué distrito congresual pertenece. Elogiamos a la Corte por poner fin al abuso inconstitucional de la Ley de Derecho al Voto y por proteger los derechos civiles”, añadió.

Más tarde, en un evento en la Casa Blanca, el mandatario fue consultado sobre si algunos estados deberían rediseñar sus mapas electorales basándose en este fallo de la Corte. “Yo lo haría. Algunos estados no necesitan rediseñarlos y otros, sí”, respondió Trump.

El caso del estado de Luisiana -gobernado por el republicano Jeff Landry– giraba en torno a un elemento central de la Ley de Derecho al Voto, que data de 1965. La Sección 2 de esa norma fue promulgada por el Congreso con el fin de prohibir los mapas electorales que tuvieran como resultado la dilución de la influencia de los votantes pertenecientes a minorías, incluso en ausencia de pruebas directas de intencionalidad racista.

En su escrito, Alito señaló que el enfoque de la Sección 2 debe centrarse ahora en hacer cumplir la prohibición constitucional de la discriminación racial intencional, establecida en la Decimoquinta Enmienda.

El magistrado Samuel Alito, de la Corte Suprema de Estados Unidos.J. Scott Applewhite – AP

El magistrado también señaló que, de ahora en adelante, los demandantes tendrían que demostrar que un estado discriminó intencionadamente a un grupo minoritario al trazar un mapa de distritos, en lugar de limitarse a demostrar que el grupo minoritario no tuvo la oportunidad de elegir a un candidato de su preferencia cuando se daban ciertas circunstancias.

Por su parte, Kagan -que leyó su voto particular desde el estrado, con un profundo desacuerdo- indicó que el fallo “deja a la Sección 2 prácticamente sin efecto”. Además, anticipo que se producirá un declive precipitado en la representación de las minorías en los cargos políticos.

Elena Kagan, jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos.EcuRed

La decisión establece nuevas pautas sobre cómo los tribunales analizarán futuros casos en los que los estados dibujen nuevos mapas, imponiendo límites adicionales sobre cuánto se puede considerar la raza.

Aunque entre los expertos aún no está claro cómo esta decisión de la Corte impactará las elecciones de noviembre, en plena batalla por la redistribución de distritos en múltiples estados, es probable que propicie la creación de nuevos distritos republicanos en todo el sur del país para futuros comicios, incluidos los presidenciales de 2028.

Según remarcó The Washington Post, el fallo conlleva también un peso simbólico significativo, al desmantelar en la práctica el último gran pilar de una ley de 60 años de antigüedad, considerada desde hace mucho tiempo como uno de los logros más destacados de la era de los derechos civiles, que prohíbe las prácticas discriminatorias en el voto y que contribuyó en gran medida a aumentar la representación de las minorías en los cargos estatales y federales.

El representante demócrata Troy Carter (Luisiana) calificó la decisión como un “golpe devastador para la promesa de una representación equitativa en nuestra democracia”.

Este fallo es mucho más que unas simples líneas en un mapa: se trata de determinar si los habitantes afroamericanos de Luisiana tendrán una oportunidad real de hacer oír su voz”, señaló Carter, cuyo distrito congresional, de mayoría afroamericana, abarca la ciudad de Nueva Orleans.

En un comunicado, Carter señaló que las consecuencias de la decisión de la Corte serán “inmediatas y severas”, y advirtió que los dos distritos congresionales de Luisiana con mayoría de población afroamericana corren ahora el riesgo de ser desmantelados.

También se mostró crítico el expresidente Barack Obama, que advirtió que la decisión de la Corte “desmantela efectivamente un pilar clave” de la Ley de Derechos Electorales, al liberar a las legislaturas estatales para “manipular los distritos legislativos con fines de gerrymandering, diluyendo y debilitando sistemáticamente el poder de voto de las minorías raciales”.

En Estados Unidos, el término gerrymandering se usa para describir la habitual práctica de modificación de los distritos electorales por intereses partidistas.

Por su parte, el congresista Richard Hudson (Carolina del Norte), que preside el brazo de campaña republicano de la Cámara de Representantes, señaló que con el fallo la Corte “dejó claro que las elecciones deben ser decididas por los votantes, y no manipuladas mediante mandatos inconstitucionales”.

“Durante demasiado tiempo, los activistas manipularon el proceso de redistribución de distritos para lograr resultados políticos, dividiendo a los estadounidenses en lugar de unirlos. Este fallo restablece la equidad, fortalece la confianza en nuestras elecciones y garantiza que cada votante sea tratado por igual ante la ley”, dijo.

Más tarde, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson (Luisiana), afirmó que la Corte había llegado al “resultado obvio” en el caso.

Veremos qué efecto tiene. Tenemos elecciones primarias en unas dos semanas, así que veremos si la legislatura estatal considera apropiado intervenir y trazar nuevos mapas”, dijo.

En tanto, en Florida, solo una hora después del fallo de la Corte los legisladores del estado aprobaron este miércoles (con 83 votos a favor y 28 en contra) un nuevo mapa de distritos congresuales que otorgaría a los republicanos una ventaja en cuatro escaños adicionales de la Cámara de Representantes, aumentando sus posibilidades de mantener su control en medio de la puja nacional por la redistribución de distritos.

Los republicanos, que controlan la Cámara estatal, adoptaron el plan dos días después de una presentación del gobernador republicano Ron DeSantis.

Se espera que el Senado estatal, controlado por el Partido Republicano, adopte el mapa más tarde este miércoles y lo envíe a DeSantis para su aprobación final. Según los medios locales, se prevé que haya impugnaciones judiciales.

El gobernador republicano de Florida, Ron DeSantis.flgovrondesantis

La Corte ya había debilitado la Ley de Derecho al Voto en dos ocasiones mediante fallos de peso en 2013 y en 2021. En 2023, en una decisión inesperada que pareció reforzar la ley, había anulado distritos congresionales trazados por republicanos en Alabama.




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