Las consultoras privadas proyectan que el IPC se ubicaría entre el 1,4% y 1,9% en agosto, ya que no tendrán la presión estacional de las vacaciones de invierno, así como también gracias a la moderación de los alimentos y bebidas.
La inflación volvería a desacelerarse en agosto, tras la suba extraordinaria por factores estacionales vinculados al turismo y una moderación del valor de los alimentos. El índice de precios al consumidor (IPC) se ubicaría entre el 1,4% y 1,9%, según las principales consultoras privadas.
En julio, la fuerte suba de los estacionales generó que el IPC de CABA saltara hasta el 2,9%, según el IDECBA, impulsado por el incremento de los servicios (+3,8%) y también por factores estacionales (10,9%). Los últimos tuvieron alzas en las tarifas del alojamiento en hoteles por las vacaciones de invierno, al igual que en los precios de los paquetes vacacionales, de los pasajes aéreos y de las verduras.
Para agosto, la medición más optimista corresponde a la Fundación Libertad y Progreso, que pronostica el IPC en 1,4%, una desaceleración del 0,7 puntos porcentuales (p.p.) frente al mes previo. «La desaceleración de los precios se debe principalmente al modesto aumento en Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, que subió tan solo 1,1%», destacó Julián Neufeld, economista de en la Fundación Libertad y Progreso.
Asimismo, Neufeld subrayó que, a partir del nuevo régimen implementado por el Gobierno para los aumentos de tarifas en el segundo semestre, los precios de la electricidad subieron más lentamente en agosto y contribuyeron a una menor inflación en el mes.
En tanto, EcoGo proyectó una inflación de 1,5% a nivel nacional, alegando también la fuerte desaceleración de los alimentos. Analytica, por su parte, prevé que el IPC se ubique en torno al 1,7%. Equilibra midió un nivel de 1,9%, siendo la mirada más pesimista, aunque resta procesar los últimos días.
Los precios minoristas del GBA se ubicarían cercano al 1,6%, según la medición de C&T Asociados, marcando su «menor nivel desde agosto del año pasado».
«Vale notar que es necesario remontarse a 2020, en plena pandemia, para encontrar registros similares», destacaron María Castiglioni y Camilo Tiscornia.
«El menor ritmo de suba estuvo principalmente explicado por la baja de varios componentes estacionales, sobre todo, los vinculados al turismo, que dejaron atrás el pico debido a las vacaciones de invierno. Indumentaria jugó en igual sentido, no así frutas y verduras, que volvieron a registrar subas significativas», argumentaron desde la consultora.
Vivienda, que es uno de los rubros más sensibles, mantuvo el ritmo reciente cercano al 2,5%, mientras que salud aumentó un 2%.
De esta manera, el consenso es que la inflación volvería a arrancar con uno en agosto y dejaría atrás el sendero del 2%. El último relevamiento de expectativas del mercado mostraba que desde el octavo mes del año volvería a ubicarse cercano al 1% y no superaría el umbral del 2% en todo lo que resta del año.


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