El peligroso túnel que ha construido Milei

Ernesto Sabato creó en El túnel una de las obras que mejor retrata la obsesión humana. Juan Pablo Castel es un pintor que vive exclusivamente para su trabajo. No tiene vida social ni le interesa establecer vínculos con las personas que lo rodean. Desprecia con crueldad a quienes se interesan por su obra sin entenderla, pero esa insatisfacción no lo detiene, sino que lo impulsa con más fuerza. Porque para Castel pintar no es una profesión, sino la única forma de existir. No sale de su estudio, porque allí desarrolla todo su mundo: pasa días enteros encerrado, trabajando sobre el mismo lienzo, buscando algo que nunca termina de satisfacerlo. La vida exterior, con su cotidianidad y mediocridad, le resulta ajena y casi insoportable. Cuando termina un cuadro, no siente alivio, sino una especie de vacío que solo se llena volviendo a trabajar.

Hay algo de lo que Sabato concibió en esa magistral novela que permite reflejar con traumática simetría el difícil momento que atraviesa Javier Milei. El Presidente vive por estos días obsesionado con su obra, la economía argentina, y no está dispuesto a perder ni un minuto de su tiempo en nada que lo distraiga. Los que lo han frecuentado en las últimas horas, incluso antes de que iniciara el viaje a España enmarcado en la crisis que atraviesa su gobierno por la situación de Manuel Adorni, confiesan que lo encontraron ensimismado. Abstraído. Muy enojado con la conexión, a su criterio, que vienen estableciendo un grupo de periodistas, opositores, fiscales y jueces para acorralarlo.

Desde el acto del 25 de Mayo en el Cabildo, Milei desapareció de la escena pública. Durante casi un mes, la agenda oficial no registró actividad. La única excepción fue el 20 de junio, cuando encabezó el acto por el Día de la Bandera. Después, volvió a recluirse en Olivos. Esta semana salió solo dos veces: para visitar la Fundación Faro, donde presentó a su nuevo vocero, y para viajar a España, donde fue a disertar en una universidad privada y reunirse con Vox. En medio del escándalo de Manuel Adorni, el cambio de Comunicación y la aprobación del súper-RIGI, Milei permaneció encerrado en un espacio espartano, que acondicionó especialmente para su trabajo en Olivos: pocos muebles minimalistas y muchos cuadros con su propia imagen.

Esto no les gusta a los autoritarios

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El aislamiento se rompió con el periplo que lo llevó hasta Madrid. Las doce horas que compartió en vuelo intercontinental de ida junto a Sandra Pettovello y Pablo Quirno le permitieron entender un nuevo enfoque para un viejo problema: Adorni. ¿Qué fue lo que hizo cambiar su mirada sobre el afortunado hombre del pendrive olvidado? ¿Por qué pasó en menos de veinte días de gritarles a Luis Majul y a Esteban Trebucq en LN+ que le “consta que Adorni no está sucio” y que “las cosas que me presentó estaban en orden”, a explicarle a Fernando González, de El Observador, que si la Justicia “lo considerara culpable, lo vuelo, lo eyecto yo de una patada”? El cambio no responde a una estrategia política; es de índole personal: se llama Sandra y se apellida Pettovello. La ministra de Capital Humano es la que insistió en la necesidad de eyectar a Adorni. Milei salió momentáneamente de su confinamiento para escuchar la voz de su amiga. Vínculos sociales, moral como política de Estado y Adorni. Fin.

La Justicia va en el mismo sentido. Como publicó Bárbara Komarovsky en PERFIL, el fiscal federal Gerardo Pollicita pidió esta semana una serie de medidas de prueba y un informe al GAFI para poder identificar “inconsistencias” entre lo que Adorni declaró y los gastos que hizo en propiedades, refacciones y viajes, para poder determinar si hubo un “desbalance patrimonial apreciable”. La idea del fiscal es contar con los elementos de prueba que le permitan elevar un requerimiento de justificación patrimonial, que sería la antesala de un llamado a indagatoria. Puede haber novedades en los próximas horas. La causa, que tiene delegada Pollicita, está en el juzgado de Ariel Lijo. Nada más. Ni nada menos.

No obstante, si la Justicia depara sinsabores, la política trajo algo de paz. Todo gracias a Cristian Ritondo. El jefe de la bancada de diputados del PRO fue clave para que el Congreso no avanzara en la posible remoción de Adorni. Tal como publicó Nicolás González en PERFIL, Ritondo fue la piedra en el zapato del PRO. Es que el diputado más violeta de los amarillos se ve reflejado en el mismo espejo judicial de Adorni: también tiene inconsistencias a la hora de explicar propiedades atribuidas a su esposa. Matrimonios y patrimonios que suelen ir de la mano.

Adorni renunció culpó a los medios y le dejó
el camino libre a Santilli para reemplazarlo

Lo que más preocupa ahora al Gobierno es la decisión que pueda tomar Adorni. ¿Será esa la razón que duró tanto tiempo en su cargo? La diputada Marcela Pagano, una de las principales impulsoras de la causa contra el ahora ex jefe de Gabinete, lanzó esta semana una nueva acusación que sacudió el tablero: afirmó que Adorni consultó a su abogado los pasos para acogerse a la figura del arrepentido. La peligrosa hipótesis alimentó la versión que circula en la oposición y en parte del propio oficialismo: que la lealtad presidencial hacia su ex vocero no era ideológica sino pragmática. Darwinismo político. Supervivencia jurídica.

No es la única denuncia de Pagano vinculada a Adorni. La legisladora ex oficialista apunta al corazón del conflicto de interés que más sospechas ha despertado en los últimos años. Mientras Adorni conducía la Jefatura de Gabinete, también controlaba el organismo del que depende la AABE, la agencia que gestiona la licitación de Tecnópolis. Pagano cuestionó ante la justicia que la privatización de ese espacio representa un negocio valuado en más de 183.000 millones de pesos por 25 años de concesión. Curiosamente, +Be, la empresa de Bettina Angeletti, más conocida como la esposa de Adorni, fue contratada con ingresos de más de 50 millones de pesos por Grupo Foggia, una de las empresas preseleccionadas para quedarse con ese predio. El dato curioso, que suma inquietud a todo el asunto, es que Foggia tiene vínculos directos con Mara Gorini, asesora de confianza de Karina Milei. Milei-Adorni-negocios. Pasapalabra.

Milei es un hombre que ha construido un peligroso túnel alrededor de su propia obsesión. Dentro de ese túnel no hay lugar para nada más. Y, de esa forma, casi sin darse cuenta, se ha convertido en un intrigante personaje de Sabato.

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