Díaz Ayuso acusó a Sheinbaum y a Sánchez de “ponerla en peligro” y abandonarla durante su viaje a México


MADRID.– La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, acusó este martes a los gobiernos de México y España de haberla “puesto en peligro” y de “abandonarla” durante un viaje institucional que realizó la semana pasada al país latinoamericano, el cual decidió interrumpir de manera anticipada por motivos de seguridad, según su versión.

En declaraciones a la radio Cadena Cope tras su regreso a Madrid, la dirigente del Partido Popular aseguró que tanto ella como su equipo atravesaron una “situación de peligro extremo” en territorio mexicano, en medio de lo que describió como un clima de hostigamiento político. “Nos podría haber ocurrido cualquier cosa en cualquier sitio”, afirmó, al tiempo que vinculó la situación con la violencia política en México desde la llegada al poder del partido Morena, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum.

“¿Tengo que ir en una flotilla, amenazar a gobiernos para que tenga que haber una diplomacia y un apoyo por parte de nuestro Gobierno?“, se preguntó Ayuso justo antes de denunciar el “abandono de un representante del Estado, como es un presidente autonómico, a su suerte, en un país sumido en la violencia”

Ayuso apuntó directamente contra la mandataria mexicana, a quien acusó de haber promovido una campaña de ataques en su contra desde sus conferencias matutinas, conocidas como las Mañaneras. “Se ha dedicado todos los días a insultar, a ofender, a echar fuego contra nosotros”, sostuvo. Además, aseguró contar con “pruebas” de supuestas amenazas, aunque no precisó su contenido.

Isabel Díaz Ayuso en México

El viaje, previsto inicialmente para tener una duración de diez días, fue suspendido el pasado viernes, cuando la presidenta madrileña decidió cancelar el resto de su agenda, que incluía su participación en los Premios Platino 2026 en la Riviera Maya. Según explicó, la decisión buscó evitar riesgos adicionales tanto para su equipo como para terceros involucrados en las actividades previstas.

La visita había estado marcada por la controversia desde su inicio, especialmente tras la participación de Ayuso en un acto en homenaje al conquistador español Hernán Cortés, donde reivindicó la “hispanidad” y el mestizaje como “mensaje de esperanza”. Sus declaraciones generaron críticas en sectores políticos y sociales mexicanos, y fueron respondidas por Sheinbaum, quien calificó el viaje como una “visita fallida” y defendió la soberanía del país frente a lo que consideró injerencias externas.

En su entrevista, Ayuso también arremetió contra el gobierno español del presidente Pedro Sánchez, al que acusó de haberla dejado “a su suerte” pese a haber notificado oficialmente el viaje. “Nadie se ha puesto en contacto con nosotros, nadie ha preguntado absolutamente nada”, afirmó. Según su relato, el Ejecutivo no brindó respaldo diplomático ni medidas de protección durante su estancia.

Desde el entorno gubernamental español, sin embargo, indicaron que si bien el viaje fue comunicado, no se solicitó asistencia específica ni se detalló la agenda completa. La polémica escaló aún más tras la respuesta del ministro para la Transformación Digital, Óscar López, quien cuestionó el relato de la dirigente madrileña. “Si los narcos la perseguían, ¿por qué se quedaron cuatro días más en la playa? Delirante”, ironizó en referencia a su permanencia en la Riviera Maya antes de regresar a España. “Más allá del ridículo que ha hecho Ayuso, lo malo es que lo pagamos todos los madrileños”, agregó.

Ayuso insistió en que el clima de tensión se agravó por supuestas presiones del gobierno mexicano sobre organizadores de eventos y empresarios locales. Afirmó que Sheinbaum habría amenazado con cancelar actividades si ella participaba, incluyendo su presencia en el complejo turístico Xcaret. No obstante, tanto los organizadores de los Premios Platino como el propio grupo empresarial desmintieron públicamente haber recibido ese tipo de advertencias.

La presidenta madrileña defendió que su agenda respondía a “actos protocolarios normales entre administraciones” y sostuvo que decidió acortarla para evitar “comprometer” a terceros. También rechazó haber buscado confrontación política, al afirmar que su discurso en México no tuvo intención ofensiva y que se centró en destacar la historia compartida entre ambos países.

Agencia ANSA y diario El País




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