Deportistas, política y redes: la nueva batalla por la influencia pública

Tambien Podes Leer

La relación entre política y figuras populares no es nueva, pero en la actualidad adquirió una intensidad inédita. José María Rodríguez Saráchaga, analista de discursos, sostiene que el uso de deportistas como herramienta de comunicación política se volvió más agresivo y polarizado.

Lo que está pasando con algunos personajes de la política es algo muy raro, porque siempre se los usó toda la vida históricamente”, explicó, al recordar que este fenómeno existe desde hace décadas. Sin embargo, marcó una diferencia clave en el presente: “Hay un determinado sector de la política argentina que necesita, sí o sí, que se le embanderen algunos personajes”.

Según el analista, cuando esos referentes no toman partido, la reacción puede ser hostil: “Y cuando no se le embanderan, lo que hace es una política de odio y de persecución”. En ese sentido, mencionó casos recientes donde figuras deportivas fueron cuestionadas públicamente sin un posicionamiento político explícito.

Polarización y redes sociales: un escenario más hostil

El cambio más profundo, según Rodríguez Saráchaga, está en el rol de las redes sociales, que amplifican los conflictos y reducen los matices. “Ahora hay una cosa que si no sos mío, sos de la contra. Te tengo que odiar”, afirmó, describiendo una lógica binaria que domina el debate público.

Esta dinámica no solo afecta la discusión política, sino también la percepción social del éxito. “Es lo peor que he visto en muchos años en comunicación política”, sostuvo, al cuestionar el uso de términos como “desclasado” para desacreditar a quienes progresan.

Además, advirtió sobre el impacto emocional que este entorno tiene en figuras públicas: “Un artista, un deportista, es una persona muy sensible… y lo vive y lo pasa muy mal”. La exposición a críticas masivas —muchas veces provenientes de cuentas falsas— puede generar una percepción distorsionada del rechazo social.

En esa línea, remarcó la necesidad del uso de plataformas digitales: “Las redes sociales son complicadas, hay que aprenderlas”, subrayó, señalando que ni la política ni el mundo del espectáculo lograron adaptarse completamente a estas nuevas reglas.

El costo de involucrarse en política

Rodríguez Saráchaga también abordó los riesgos que enfrentan artistas y deportistas al involucrarse en política. “Los costos de embanderarte políticamente son grandes desde siempre”, afirmó, recordando que esta tensión no es nueva, aunque hoy está amplificada por la tecnología.

A su vez, destacó que algunas figuras optan por evitar alineamientos: “Ni Messi ni Colapinto se dejan usar, ni de un lado ni del otro”, lo que les permite mantener una imagen más neutral frente al público.

Sin embargo, advirtió que no todos los sectores reaccionan igual ante esa neutralidad: “Hay un lado que si no te sumás te hace la vida imposible”, explicó, evidenciando el nivel de presión que puede ejercerse sobre figuras públicas.

COMENTARIOS