Celos y una muerte a sangre fría: arranca el juicio por el caso del peluquero asesinado en Recoleta

El 20 de marzo de 2024, el peluquero Abel Guzmán sacó un arma de su mochila y apuntó a sus compañeros de la peluquería “Verdini”, en el barrio porteño de Recoleta. Tras pronunciar unas palabras por una discusión previa con el equipo, le disparó en la cabeza a Germán Medina para luego darse a la fuga, hasta que luego fue atrapado 70 días después. Ahora, a más de dos años del crimen, comenzará a ser juzgado este miércoles 15 de abril.

El proceso estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N°24 de la Ciudad de Buenos Aires y está previsto que se realice hasta el 29 de abril. Inicialmente las autoridades habían fijado tres audiencias para tratar el caso, pero luego lo modificaron y se llevará a cabo en dos jornadas donde se debatirá el asesinato del colorista de 33 años, que quedó captado por las cámaras de seguridad del interior del local.

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El tribunal está integrado por los jueces Maximiliano Dialeva Balmaceda, Marcelo Alvero y Javier de la Fuente, y en representación del Ministerio Público Fiscal (MPF) actuará la fiscal general Ana Helena Díaz Cano, a cargo de la acusación contra el estilista que permaneció prófugo más de dos meses, hasta que fue capturado en el partido bonaerense de Moreno y trasladado a la cárcel de Ezeiza.

En el caso de Guzmán, estará representado por los abogados Claudio Domingo Severino y Ricardo Alfredo Sanetti. Días atrás, los defensores presentaron un escrito para solicitar que no haya periodistas durante el debate, aludiendo como comparación el «escarnio que padeció Jesucristo» cuando fue crucificado, añadiendo que -en su parecer- los medios de comunicación generaron un clima que no le aseguraría un juicio justo a su cliente.

Juicio por el crimen del peluquero Germán Medina 20260320
Juicio por el crimen del peluquero Germán Medina.

«Perjudicar el orden, la moralidad y el decoro de la audiencia», añadieron. Sin embargo, los miembros del tribunal rechazaron el planteo y resolvieron que permitirán una presencia reducida de trabajadores prensa. En esa línea, autorizaron que los medios ingresen y tomen fotografías de la sala y las partes al inicio y prohibieron cualquier tipo de grabación del desarrollo del debate.

Cómo fue el homicidio de Germán Medina

Según la reconstrucción del hecho, aquel 20 de marzo a las 20:02, Guzmán se acercó a Facundo Verdini, dueño de la peluquería, y le preguntó “¿Vos tenés algo para decirme?”, a lo que su jefe le respondió: «No, mañana vamos a hablar». En ese momento el local ubicado en la calle Beruti 3017 estaba cerrado y los empleados estaban relajados, tomando una cerveza. De repente, el acusado sacó el arma de fuego.

Allí, empezó a amenazar a los presentes al grito de: «Quédense quietos porque les vuelo la cabeza a los cuatro. Acto seguido, le disparó a Medina en la cabeza y lo mató en el acto. A continuación, comenzó a desesperarse hasta que Verdini le abrió una ventana y el autor del crimen logró escapar.

Después de su detención, el 29 de mayo de ese año, fue imputado por homicidio agravado por alevosía y el juez Javier Sánchez Sarmiento le trabó un embargo de 40 millones de pesos y le dictó la prisión preventiva. También lo acusó por haber privado de su libertad a Verdini, al resto de sus compañeros y a la víctima, sobre quien consideró que se “aprovechó al máximo de su situación de indefensión” y lo ejecutó “de un modo traicionero”.

El móvil del crimen en la peluquería de Recoleta

En el requerimiento de la elevación a juicio, el fiscal Patricio Lugones, que investigó el hecho, remarcó que el homicidio ocurrió “una vez finalizada la jornada laboral” y en presencia de cuatro testigos. Al mencionar el móvil, afirmó que Guzmán, que específicamente se dedicaba al alisado de cabellos en el salón, tenía con Medina (trabajaba como colorista), un “particular encono personal por haberlo enfrentado por el uso indiscriminado de formol, situación que había sido expuesta ante el dueño del local”.

Juicio por el crimen del peluquero Germán Medina 20260320
Abel Guzmán

El fiscal pudo reconstruir el minuto a minuto del homicidio a partir de los testimonios de los cuatro testigos pero, sobre todo, gracias a los videos de las cámaras de seguridad que registraron cómo Guzmán le disparó a Medina y son una de las pruebas centrales del expediente. Esas imágenes fueron analizadas por la División Apoyo Tecnológico de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires.

Así, se logró descubrir que a las 14 del día del hecho, el acusado le pidió al encargado de la peluquería que lo rapara porque así iba a quedar “más loquito”. A las 17, ambos fueron a tomar un café y Guzmán le dijo: “Estoy cansado, necesito paz mental, ya me da todo lo mismo, necesito terminar el tema, voy a hablar con el dueño”. Tras la jornada laboral y luego de que Medina fuera a comprar cerveza, Guzmán tomó las llaves del local y encerró a todos. A partir de las 20 hs. ya se pudieron ver las violentas imágenes de las amenazas y el crimen.

En el documento oficial se destacó “la destreza del imputado en la utilización del arma de fuego” porque en los videos se observa que acomodó su postura corporal para el disparo en una posición de tiro “conocida como ‘Weaver’” -giró el torso 45°, pie hacia atrás, extendió el brazo derecho- y al respecto Lugones afirmó: “No hay duda alguna de que Guzmán se preparó para que su disparo fuera certero en ocasionar la muerte y, por eso, apuntó a la cabeza desde tan corta distancia”.

El juez Sánchez Sarmiento, en tanto, consideró al momento de procesar al sospechoso que el móvil del homicidio de Germán «se trataría de una cuestión de celos, odio y resentimiento profesional”.

Las conversaciones del grupo de WhatsApp

Al analizar los chats del grupo de WhatsApp de la peluquería, se identificaron una serie de mensajes que dieron cuenta de la mala relación que Guzmán tenía con el resto de los peluqueros y que reflejaron el conflicto general. Medina, solía enfrentarlo, especialmente por la prohibición del uso de formol (producto químico para realizar alisados en el cabello).

“Esto va más que nada para vos Abel que tengo muchas quejas con los chicos y ya me está superando este tema: ¡Prohibido usar formol!!! Lo dejo grabado como evidencia, no quiero más formol en la peluquería. Listo. Ni a la mañana, ni a la tarde, ni a la noche, ni cuando está cerrada la peluquería”, enfatizó Verdini en un video que envió al grupo de la plataforma de mensajes.

Crimen en una peluquería de Recoleta 20260320

Guzmán redobló la apuesta. “¿Querés hablarlo personalmente mejor? Nunca sos claro. Y ahora que tenés este equipo te molesta el formol«, cuestionó el coiffeur. Luego, insistió: “¿Por qué esperaste tanto tiempo para poner claro tantas cosas? No tengo problema, mañana nos encontramos y lo resolvemos, pero cómo corresponde si todo es un problema para vos».

“Ya sabes qué tenes que hacer. Te olvidás de quién sos… Siempre estuve y nunca te abandoné y te portás así conmigo, no quiero más. Mañana te busco en la otra pelu y lo resolvemos mañana mismo. No me gusta este puterío barato, lo hablamos en la cara”, añadió.

En un Zoom entre Verdini y sus empleados, en el cual se volvió a hablar sobre el uso de esa sustancia, Medina le había dicho a Guzmán: ”Hasta donde yo entiendo se hace lo que el jefe dice y si no patada en el tuje. ¿Dónde se vio que se le hable así al que te paga el sueldo? Si no le gusta a alguien que agarre la puerta y listo. Muerto el perro, se acabó la rabia”.

Por su parte, el dueño de la peluquería le había contestado: “Al que no le guste, puede abrir un salón propio. Esta pelu es mía y se hace lo que yo digo”.

En el requerimiento, el representante del MPF afirmó que “como se observa de los mensajes, la situación en la peluquería era insostenible” y agregó que el imputado “tenía pleno conocimiento de que su situación laboral tenía fecha de vencimiento”, que la relación con su empleador “no era la misma” y que “el equipo de trabajo no lo toleraba”. También analizó que este escenario derivó en que se le redujeran las tareas dentro del lugar.

FP/ff

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