Sánchez se toma un tiempo para decidir si convoca elecciones y evalúa cómo sacarle partido a la crisis


MADRID.- El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha decidido tomarse un tiempo, aún no definido, para pronunciarse sobre una decisión estratégica clave que solo le compete a él: qué día serán las próximas elecciones generales.

La última vez, Sánchez determinó la convocatoria en pocas horas, en cuanto vio el pésimo resultado de la izquierda en las autonómicas y municipales de 2023. Lo vio claro, se lanzó y le salió bien, porque logró seguir en La Moncloa contra todo pronóstico.

Pero esta vez todo indica que se va a tomar algo más de tiempo, porque la decisión de convocar ahora elecciones, en plena ola de indignación progresista frente a la derecha de PP, Vox y Junts, que tumbaron el decreto que impediría desahucios como el de Maricarmen, tiene pros y contras. Como subrayan fuentes de La Moncloa, todo abierto y nadie puede descartar “ninguna opción”.

Pedro Sánchez durante su participación en la sesión legislativa sobre los decretos por la crisis de viviendaEduardo Parra – EUROPA PRESS DPA

El presidente estuvo casi toda la mañana en la zona de Gobierno del Congreso, no en el pleno, escuchando opiniones distintas sobre este asunto de sus ministros y de otras personas del partido y de otros grupos. Algunos ministros dan por hecho que habrá convocatoria, otros no lo tienen tan claro, pero el único que decide es Sánchez y ha entrado en fase de escucha, sin dejar claro a sus interlocutores qué piensa hacer.

La clave está en evaluar cuán profunda es esa ola de indignación progresista, si es suficiente para ir a elecciones con alguna posibilidad de ganarlas, o es mejor esperar algo más, a marzo, por ejemplo, como se había planteado hace meses.

La legislatura parece agotada tras la decisión de Junts, pero el momento de convocatoria electoral es decisivo y hay varios socios que están en un mal momento, especialmente Sumar, que aún no se ha reconvertido ni tiene candidato de momento.

La decisión es difícil, pero todo indica que Sánchez está sopesando todo y además buscando datos objetivos de su equipo demoscópico para tomarla durante el fin de semana. Para convocar en la primera fecha posible, el 29 de noviembre, Sánchez tendría que anunciarlo el lunes o martes.

Pedro Sánchez se dirige al pleno del Congreso; sus decretos fueron rechazadosJAVIER SORIANO – AFP

Dirigentes del PSOE y ministros del gobierno consultados sí señalan a EL PAÍS que Sánchez debe convocar elecciones anticipadas, según coinciden pesos pesados de La Moncloa y de Ferraz, tras el voto en contra de Junts a ambos decretos de vivienda.

Los cuadros consultados se dividían entre hacerlo este mismo viernes o esperar a ver la afluencia a las manifestaciones convocadas este fin de semana. En ese caso, Sánchez podría convocar el lunes, antes de la ejecutiva del PSOE que ya tiene prevista. La fecha que se maneja sería, en efecto, el 29 de noviembre.

La Moncloa ha tratado de enfriar el debate que ha surgido en el PSOE y el Ejecutivo sobre la convocatoria de elecciones. Fuentes gubernamentales subrayaban que “no hay un gabinete de crisis” en La Moncloa y que ahora mismo no estaban “en hipótesis ni barajando” el final de la legislatura.

“Hay que ver qué pasa dentro del hemiciclo y hay que escuchar a la calle. Estamos en ese ejercicio deliberado”, afirmaban antes de la votación. Después, han insistido en que “no se descarta ningún escenario”, haciendo hincapié en que la derecha ha hecho algo “muy grave”.

El malestar en la calle

Entretanto, el razonamiento de importantes dirigentes socialistas es que, como los decretos no han sido convalidados, se abrirá un escenario nuevo en el que podrían capitalizar el malestar en la calle con el voto en contra de los partidos de derecha a las medidas de vivienda que responden al desahucio de Maricarmen Abascal y que han eclosionado con la acampada en la Puerta del Sol.

Manifestantes se congregan afuera del Congreso español durante el debate de los decretos sobre vivienda OSCAR DEL POZO – AFP

Ese sería el escenario predilecto para varios líderes territoriales, antes que optar por continuar la legislatura adelante y tratar de presionar con nuevas medidas en vivienda a PP, Vox y Junts en las Cortes.

El presidente barajaba tomar esta decisión, según fuentes de La Moncloa, en el escenario de que el PP, Vox y Junts per Catalunya tumbaran en el Congreso de los Diputados, como ha sucedido, los dos reales decretos ley de vivienda aprobados esta semana por el Consejo de Ministros y que buscaban una mayor protección contra los desahucios y la prórroga de los contratos de alquiler.

Antes del inicio del debate en el Congreso, que comenzó puntualmente a las 11.00, en la dirección federal del PSOE y entre los líderes territoriales ya habían aumentado las voces de quienes opinaban que la derecha les “darían una oportunidad de ir a las urnas marcando la agenda y retratar a las derechas, que el eje sea la vivienda y dejar atrás [la crisis de] Ceuta”. Todas las esperanzas estaban puestas en el primero de los reales decretos, que Junts tumbó.

“Es la ocasión idónea que tenemos para convocar, reivindicando cómo el gobierno ha planteado soluciones y ha atendido a las demandas de la calle, a raíz de las movilizaciones por el desahucio de Maricarmen, frente a la insensibilidad de las derechas”, opinaba un secretario general autonómico.

El enfado con Junts es mayúsculo entre los dirigentes de la ejecutiva socialista y líderes territoriales consultados, que creen que los neoconvergentes no han actuado de forma “generosa” durante toda la legislatura, pese al desgaste que supuso para el PSOE la ley de amnistía.

El campamento montado por los manifestantes frente al Congreso en Madrid Ignacio Lopez Isasmendi – ZUMA Press Wire DPA

“Si no salen los decretos, no queda otra que convocar y podríamos ir con la vivienda como eje central de las elecciones, en vez de con Ceuta, que es lo que nos sucedía hasta hace un par de semanas”, compartía un alcalde de una capital de provincias.

Esta opinión la suscriben otros líderes territoriales que consideran que la presión social no estaría contra los socialistas, sino precisamente contra el Partido Popular, que no llegaría en las condiciones idóneas a las elecciones.

El círculo del presidente da por sentado, si nada cambia, que España irá a elecciones “al 99%” antes de fin de año y no en 2027 como siempre ha dicho Sánchez. Dirigentes de la total confianza del secretario general del PSOE transmitían que estaba “expectante, esperando ver si la presión les hacía ceder”, en referencia a Junts.

Sánchez llegó al Congreso a las 10.43 y entró al hemiciclo a las 10.59 sin hacer declaraciones y acompañado de los ministros socialistas Félix Bolaños, Óscar López, Diana Morant y Sara Aagesen. A su entrada, la bancada del PSOE lo recibió de pie y con varias salvas de aplausos.

Los manifestantes montaron guardia durante días frente al Congreso por el tema vivienda JOSEP LAGO – AFP

El vocero socialista en el Congreso, Patxi López, evitó hablar de un adelanto electoral e insistió en que el debate de los reales decretos retrataría a todos los partidos y mostraría “quién está con los derechos y quién con las derechas”. “Junts estará con una de las partes, con quienes defienden derechos o con los fondos buitre”, sentenció.

José Zaragoza, diputado del PSC, fue muy crítico con los neoconvergentes: “Este debate va a dejar en evidencia a Junts si no defienden los derechos de los catalanes”.

Los diputados del PSOE que iban llegando al Congreso de los Diputados trasladaban que, “sin ser la mejor de las ocasiones, sí que mejoraría las expectativas del partido que hace tan solo dos semanas estaba atrapado en la crisis de Ceuta y no le encontraba salida”.

“Ahora podemos marcar los tiempos. Tenemos la iniciativa y el malestar en la calle es evidente. Los españoles han visto que nosotros queremos proponernos medidas y tratar de resolver la crisis de la vivienda, mientras otros se dedican a boicotear y no escuchar las demandas ciudadanas”, opinaba otro diputado.

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Por José Marcos y Carlos E. Cué




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