Meloni anunció que prohibirá el burka y el niqab en las escuelas y limitará la cantidad de extranjeros por aula
La primera ministra Giorgia Meloni confirmó este domingo que enviará un proyecto de ley que prohibirá el uso del niqab y el burka —los velos utilizados por mujeres que profesan el islam— en instituciones educativas y, a su vez, limitará la cantidad de alumnos extranjeros en las aulas.
En el marco del festival nacional Fénix, organizado por la coalición juvenil de la agrupación política que representa, Hermanos de Italia, Meloni detalló que el proyecto será presentado por su partido en el próximo Consejo de Ministros.
“Vas al colegio con la cara descubierta y en Italia, nadie, en nombre de una tradición real o supuesta, puede decidir que una joven deba esconderse. La igualdad entre hombres y mujeres es innegociable”, afirmó la primera mandataria en un discurso consignado por el medio italiano Corriere della sera y señaló: “Los niños italianos no pueden sentirse como una minoría en el aula. Es impensable que en un aula italiana, los niños italianos se sientan acorralados por ser minoría. No puede suceder”.
La ley que buscará ser aprobada en los próximos meses también establecerá un límite para el número máximo de alumnos extranjeros por aula en los colegios de todo el país. En la misma línea, los padres de aquellos alumnos de otros países que tengan lo que Meloni definió como “graves problemas” de integración escolar, deberán aprender a hablar italiano para poder mantener el diálogo con la institución educativa.
Antecedentes
La primera ministra italiana no fue la única en contemplar cambios respecto del uso de las vestimentas utilizadas por algunas mujeres musulmanas. A mediados de 2025, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, ya había anunciado un plan para prohibir el uso del niqab en los colegios y universidades de todo el país y aclaró que “Dios debe quedar a un lado” para que “la democracia preceda” cuando se trata de la educación.
Frederiksen, que alertó de que existe una “represión inherente al control social dentro del islam”, indicó que el plan también prevé la retirada de salas destinadas al rezo en instalaciones educativas. “Tenemos el derecho a ser creyentes y practicar nuestra religión, pero la democracia va primero”, aseguró en declaraciones a la agencia de noticias Ritzau.
Las nuevas medidas contemplan multas para aquellas mujeres que presenten un velo cubriendo el rostro. Asimismo, señaló que se reunirá con los ministros de Educación y Enseñanza Superior, Mattias Tesfaye y Christina Egelund, respectivamente.
Con esto, la mandataria busca “dejar claro que las universidades no deben contar con instalaciones religiosas” e instó a los citados ministros a “lograr soluciones conjuntas”. “No queremos porque son utilizadas como mecanismos para oprimir a las niñas e incluso a los niños”, aseveró.
El anuncio del Ejecutivo danés obedeció a las recomendaciones de un comité de expertas, la denominada Comisión para la Lucha de las Mujeres Olvidadas, para garantizar “que las mujeres en contextos minoritarios puedan disfrutar de los mismos derechos y libertades que las demás mujeres danesas”. En su momento, la propuesta provocó reacciones y protestas en Dinamarca, y el plan original fue rechazado en 2023.
A su vez, esa propuesta fue puesta sobre la mesa en el marco del crecimiento del debate en otros países de Europa, especialmente Francia, donde el exprimer ministro Gabriel Attal propuso prohibir el uso del velo islámico en espacios públicos para las menores de 15 años, aludiendo a una falta de igualdad entre hombres y mujeres.

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