WASHINGTON.– El gobierno venezolano y la oposición están cerca de un acuerdo para transferir las reservas de oro del banco central, valoradas en unos 4000 millones de dólares y retenidas durante años en Gran Bretaña, del Banco de Inglaterra al Banco de la Reserva Federal de Nueva York, informó el viernes el Financial Times, en medio de nuevas señales de acercamiento entre Washington y Caracas.
En virtud del acuerdo propuesto, según el artículo que citó a cuatro personas cercanas al proceso, el gobierno interino de Delcy Rodríguez obtendría el control legal sobre el oro, pero no podría vender las reservas de inmediato. En cambio, la reserva podría utilizarse como garantía para préstamos estatales, incluidas las labores de reconstrucción tras el doble terremoto de junio, añadió el periódico.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene previsto reunirse con la presidenta encargada de Venezuela al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York la semana próxima, según informó este jueves el sitio norteamericano Axios, que citó a fuentes al tanto de las conversaciones.
El encuentro podría producirse el martes, cuando empieza el debate general de la Asamblea, aunque todavía no existe una reunión formalmente programada. Trump ya había dicho el domingo que “podría” reunirse con Rodríguez durante su viaje a Nueva York, un encuentro que confirma la alianza de la Casa Blanca con la mujer fuerte del régimen chavista que quedó a cargo de Venezuela tras la captura y traslado a Estados Unidos de Nicolás Maduro el 3 de enero pasado.
“Venezuela es, sin duda, un éxito para el presidente, y Delcy es fundamental para ese éxito. Salvo que surja algún contratiempo grave, el mandatario quiere encontrar el momento” para reunirse con ella, dijo a Axios un funcionario del gobierno norteamericano.
Otro alto funcionario advirtió, sin embargo, que “nada está cerrado” y que la decisión depende de Trump. Dentro de la Casa Blanca también existen reservas sobre un encuentro cara a cara, ante el temor de que pueda dejar a Rodríguez en una posición política más difícil en Venezuela al proyectar una imagen de excesiva cercanía con Washington.
El encuentro caería mal dentro del amplio sector en Venezuela que esperaba una transición democrática tras la caída de Maduro y también entre los republicanos latinos, que ya cuestionan la ofensiva antimigratoria del magnate en Estados Unidos.
El jueves, la congresista republicana de Florida, María Elvira Salazar, aseguró que sus políticas migratorias habían ido “demasiado lejos” y advirtió que “los mismos hispanos que lo llevaron a la Casa Blanca en 2024 hoy se sienten traicionados”.
La eventual reunión entre Trump y Rodríguez sería el primer encuentro en persona entre los mandatarios y se produciría después de un progresivo acercamiento entre Washington y Caracas.
Rodríguez, quien asumió el poder interino tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en enero, ha trabajado con el gobierno de Trump y con el secretario de Estado, Marco Rubio, en la normalización de las relaciones bilaterales.
La visita de Rodríguez a Nueva York tampoco había sido confirmada oficialmente. Reuters informó el martes que la mandataria interina planeaba asistir a la Asamblea General y mantener reuniones de alto nivel, aunque señaló que no había podido verificar de forma independiente esa información.
Posible acuerdo por las reservas
El mes pasado, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela y hermano de la mandataria interina, Jorge Rodríguez, dijo que el país estaba trabajando en la recuperación de las reservas de oro que se encuentran en las bóvedas subterráneas del Banco de Inglaterra, en un esfuerzo por contrarrestar la creciente inflación.
El Banco de Inglaterra retuvo durante años unas 31 toneladas métricas de oro venezolano alegando que no reconocía la legitimidad del gobierno de Maduro.
La negativa del Banco de Inglaterra a liberar el oro se remonta a principios de 2019, cuando el gobierno británico se unió a decenas de naciones para respaldar al entonces líder de la oposición venezolana, Juan Guaidó, basándose en que la victoria electoral de Maduro el año anterior había sido fraudulenta.
Desde entonces, los lingotes han sido objeto de una prolongada disputa legal en los tribunales británicos y no han sido liberados a pesar de la captura de Maduro por parte de Estados Unidos en enero y de una solicitud de la presidenta interina de Venezuela al rey Carlos III de Reino Unido.
Preocupación
Desde que asumió el poder, Rodríguez ha liberado a cientos de presos políticos y anunció planes para cerrar la prisión de El Helicoide, donde organizaciones de derechos humanos denuncian que los detenidos eran torturados por los servicios de inteligencia de Maduro. Sin embargo, esta semana, la Misión Internacional Independiente de la ONU para Venezuela confirmó que, pese a reformar “limitadas”, el aparato represivo del Estado venezolano, responsable de violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad, permanece “intacto” pese al cambio en Miraflores y al tutelaje de Washington.
El jueves, la presidenta interina recibió a representantes de Human Rights Watch (HRW), 18 años después de que el país expulsara al director de la organización de defensa de los derechos humanos, y su gobierno informó además haber desbloqueado algunos sitios de noticias que habían sido censurados durante años.
Según informó el gobierno venezolano a través de un comunicado, Rodríguez y la delegación de Human Rights Watch –encabezada por el subdirector ejecutivo Federico Borello– conversaron sobre “la adopción de medidas para fomentar la pluralidad de expresión y consolidar un entorno de mayor convivencia democrática”.
Sin embargo, investigadores de Naciones Unidas afirmaron esta semana que Venezuela mantiene intacto el “aparato represivo” responsable de detenciones ilegales y desapariciones, pese a las mejoras registradas en materia de derechos humanos desde la salida de Maduro del poder.
En una entrevista publicada el lunes, la líder opositora y ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, recordó que una “organización represiva y criminal” sigue gobernando Venezuela y volvió a afirmar que regresaría al país, aunque no especificó cuando.
“Nos enfrentamos a una sociedad más fuerte y unida que nunca, que pide y, en algunos casos, exige mi regreso a Venezuela. Y esa es la decisión que he tomado: volver a Venezuela para estar al lado de mi pueblo”, dijo Machado en la entrevista de Democrats Review, una revista del Instituto de Demócratas Europeos.
La líder opositora insistió además en la necesidad de establecer un calendario electoral “que incluya una fecha específica para elecciones libres y transparentes”.
Arresto y liberación de un exalcalde opositor
En otra muestra de que las viejas prácticas chavistas siguen vigentes en Venezuela, el exalcalde del municipio de Torres, Javier Oropeza, fue detenido este jueves por varios agentes de la policía del servicio de inteligencia, luego de dar una entrevista en el diario El Informador. Permaneció aproximadamente seis horas en tribunales antes de ser liberado.
El arresto ocurrió el mismo día en que inició el diálogo político liderado por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y la jefa de la delegación opositora, Dinorah Figuera, e impulsado por Estados Unidos.
“Inmediatamente denunciamos el caso, exigimos su liberación y se han comprometido en hacer todas las diligencias para su pronta liberación”, dijo Figuera en un mensaje en X al conocer la detención, antes de que Oropeza fuera liberado.
Decenas de personas salieron a la calle para exigir la liberación de Oropeza, a quien luego recibieron a la salida de los tribunales para dar su apoyo, según videos publicados en redes sociales. El exalcalde recibió, además, una comunicación telefónica de Machado.
“Un abrazo gigante. Venezuela será libre y habrá respeto y justicia para todos los ciudadanos (…) Dios te bendiga, Javier. Nos vemos pronto”, dijo la líder opositora en la llamada.
Machado había calificado la acción de las autoridades como un secuestro. “Efectivos del SEBIN lo secuestraron arbitrariamente a plena luz del día. Ésta es la naturaleza de este régimen”, afirmó la líder opositora.
El exalcalde Oropeza tenía apenas dos días de haber regresado al país luego de dos años en el exilio en España. Fue subido a la fuerza por agentes a una camioneta sin identificación.
“¿Dónde está Javier Oropeza? Estamos en la sede de la DIE (División de Inteligencia Estratégica) de la Policía Nacional Bolivariana exigiendo respuestas de su paradero”, dijo más temprano el opositor Juan Pablo Guanipa.
Agencias AFP, ANSA y Reuters

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