Estados Unidos reconoce por primera vez que desplegó armas en el espacio y provoca la reacción de Rusia y China
NUEVA YORK.– Estados Unidos tiene armas desplegadas en el espacio, informó el lunes el secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, en el primer reconocimiento público de este tipo por parte de un funcionario del Pentágono tras años de preparativos para contrarrestar posibles despliegues de Rusia y China.
En respuesta a la revelación de Washington, China advirtió este martes del riesgo de convertir el espacio en un “campo de batalla” y Rusia afirmó que debe permanecer “libre” de armas.
Según los analistas, el anuncio de Washington confirma un secreto a voces, pero estiman que el momento elegido para hacerlo podría agravar las tensiones con Pekín y aumentar el riesgo de una carrera armamentística espacial.
El anuncio marca una nueva etapa en la competencia de las grandes potencias por dotarse de capacidades militares espaciales, impulsada por los rápidos avances tecnológicos, pero también ensombrecida por la ausencia de un marco regulatorio integral.
Meink dijo el lunes en la Conferencia de Ciberespacio, Aire y Espacio celebrada en Maryland que Estados Unidos ha desplegado “armas de control espacial en órbita capaces de defender a la Fuerza Conjunta frente a acciones hostiles de adversarios”.
El ministerio chino de Relaciones Exteriores se opuso a la medida y advirtió contra la “militarización del espacio exterior, su transformación en un campo de batalla y una carrera armamentística en ese ámbito”.
“Instamos a la parte estadounidense a que deje de ampliar sus capacidades militares y de prepararse para una guerra en el espacio exterior”, declaró el portavoz de la cancillería china, Guo Jiakun.
Rusia, por su parte, pidió que el espacio permanezca “libre de cualquier arma”. “Contamos con un amplio consenso internacional para seguir trabajando en pro de la completa desmilitarización del espacio”, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
En 2024, Estados Unidos informó que Rusia estaba desarrollando una nueva arma antisatélite que podría lanzarse desde el espacio. En aquel momento, la Casa Blanca señaló que el peligro no era inminente.
Sin embargo, las noticias sobre dicha arma antisatélite reflejaron preocupaciones de larga data respecto a las amenazas espaciales provenientes de Rusia y China, dado que gran parte de la infraestructura estadounidense depende de las comunicaciones por satélite.
Capacidades estadounidenses
Meink no ofreció detalles sobre qué armas han sido desplegadas en el espacio ni sobre cuántas hay.
“El control espacial engloba las áreas de misión necesarias para disputar y controlar el dominio espacial, empleando medios cinéticos y no cinéticos para afectar las capacidades de un adversario”, señaló un comunicado de la Fuerza Aérea. “Estas capacidades pueden emplearse con fines ofensivos y defensivos”, agregó.
Los medios no cinéticos pueden incluir láseres destinados a cegar satélites o incluso interferencias electromagnéticas o cibernéticas contra sus enlaces de datos.
En su intervención, Meink también indicó que la Fuerza Aérea estaba incorporando más sistemas autónomos a sus capacidades y pronosticó que la institución tendría un aspecto “radicalmente diferente” para el año 2032. Por ejemplo, previó que los drones de ataque de un solo uso sustituirían a la artillería como el principal medio de destrucción.
“Estamos aumentando nuestra preparación frente a las amenazas existentes”, afirmó.
Para Estados Unidos, tanto Rusia como China, sus principales rivales geopolíticos, representan amenazas potenciales para sus intereses en el espacio. Con esa lógica, el presidente Donald Trump creó la Fuerza Espacial en 2019.
Poco después de regresar a la Casa Blanca el año pasado, Trump firmó una orden ejecutiva para ampliar las defensas aéreas estadounidenses, lo que incluía el desarrollo y despliegue de “interceptores basados en el espacio». El proyecto, denominado “Golden Dome” (“Cúpula Dorada”), estaría diseñado para proteger contra armas como los misiles hipersónicos, que Rusia ha desplegado en Ucrania.
China “desarrolla y opera capacidades espaciales y contraespaciales como parte de una estrategia de modernización militar”, según la Fuerza Espacial estadounidense.
Rusia, por su parte, “considera el espacio como un ámbito de combate y cree que la supremacía espacial será un factor decisivo en los conflictos futuros”, añadió.
India anunció en marzo de 2019 que había destruido un satélite en órbita baja mediante una prueba de misil, siguiendo los pasos de Rusia, China y Estados Unidos, y así demostró que se encontraba entre las potencias espaciales más avanzadas del mundo.
Estados Unidos, Rusia y China comenzaron a probar armas capaces de destruir satélites hace décadas. sin embargo, Washington renunció posteriormente a este tipo de armamento debido a que genera campos de escombros destructivos en órbita.
En los últimos años, la Fuerza Aérea comenzó a desarrollar “armas que generan pocos escombros”, capaces de interferir con satélites enemigos o dejarlos fuera de servicio, según declaró Frank Kendall, exsecretario de la Fuerza Aérea durante el gobierno de Joe Biden, a The New York Times en una entrevista de 2024.
El general Chance Saltzman, quien se desempeñó como jefe de operaciones espaciales de la Fuerza Espacial durante el gobierno de Biden y el segundo mandato de Trump hasta su retiro el mes pasado, informó a un comité del Senado en 2023 que los nuevos sistemas de armas espaciales estarían plenamente operativos para 2026.
Secreto a voces
Song Zhongping, analista militar independiente radicado en Hong Kong y exinstructor del ejército chino, declaró a la agencia AFP que el anuncio “no es ninguna sorpresa”, ya que el hecho de que Estados Unidos posea este tipo de armas “es desde hace tiempo un secreto a voces”.
“Que China despliegue o no armas en el espacio dependerá completamente de si Estados Unidos avanza en esa dirección”, añadió.
Durante décadas la principal preocupación fue la posible presencia de armas nucleares en el espacio.
Sin embargo, las superpotencias y otros países firmaron en 1967 el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre, que prohíbe la colocación en órbita de armas de destrucción masiva.
Desde entonces, Rusia, Estados Unidos, China e India han explorado formas de combatir en el espacio fuera del alcance de ese tratado, entre ellas la posibilidad de atacar satélites rivales, esenciales para las comunicaciones militares, la vigilancia y la navegación.
“Existe un vacío regulatorio porque el artículo 4 del tratado de 1967 solo prohíbe las armas de destrucción masiva y las armas nucleares en órbita”, explicó la experta en derecho espacial Laetitia Cesari.
Según la especialista, es probable que el tema figure en la agenda de la próxima reunión de la ONU sobre desarme, prevista para noviembre.
Agencias AFP, AP y diario The New York Times

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