Jugar a dos puntas, la estrategia para cuidar los pesos

Las billeteras virtuales, que se volvieron una herramienta habitual para pagar y hacer rendir los pesos al mismo tiempo, hace tiempo dejaron de ser la opción más conveniente para administrar los ahorros. Con una inflación que sigue presionando sobre el costo de vida y tasas de interés que continúan por debajo de la suba de los precios —el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA proyecta una inflación del 30% para 2026, mientras que los plazos fijos tradicionales pagan, en promedio, entre 17% y 20% anual—, el inversor conservador se ve obligado a buscar alternativas que ofrezcan un mayor rendimiento sin asumir un riesgo significativamente mayor ni resignar liquidez, es decir, la posibilidad de disponer del dinero cuando lo necesite y sin quedar atado a plazos rígidos.

Cuatro especialistas consultados dejan sus propuestas para armar con esos datos y análisis, un menú propio. “Dada una inflación implícita en las curvas que luce algo optimista, en el tramo corto preferimos los títulos CER como opción de cobertura”, dice Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal y Cía. Los bonos CER son los que ajustan el capital por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), el índice que elabora el Banco Central en base a los datos del Indec sobre inflación. Este tipo de títulos son reconocibles por su ticker (la combinación de letras que son como el nombre y apellido de un activo) con la letra “T” + “X” o “ZX”.

“Para plazos más largos aparecen los bonos duales CER/Tamar como una alternativa interesante”, avanza Villafañe. “Si bien el rendimiento de su pata CER es menor que para los bonos que solo ajustan por inflación, la cobertura Tamar (tasas mayorista de referencia) resulta atractiva para un escenario de estabilización con ajuste de tasas reales”, concluye el analista de Aldazabal.

Los bonos de esta categoría se reconocen a la hora de invertir porque tienen siempre la combinación de letras TXM seguidos del mes y año de vencimiento. Por ejemplo TXMJ8, TXMD8, TXMJ9, y así siguen hasta el año 2030.

Desde Balanz, la propuesta también va por jugar a dos puntas, más que la tasa fija que pueden tener instrumentos como las Lecaps -letras de capitalización- o incluso los plazos fijos bancarios.

“A pesar de que esperamos que la desinflación continúe en los próximos meses, creemos que la mejor opción para cubrirse contra la inflación la ofrece la curva CER, pero para maximizar retornos en pesos recomendamos los nuevos bonos duales largos, en particular el de 2030”, explica Alejandro Fagan, Estratega en Balanz.

Estos instrumentos son duales porque pagarán al inversor lo que resulte mejor entre dos alternativas, por ejemplo, inflación y tasa fija, o tasa fija y dólar oficial.

“En el tramo corto, para quienes buscan manejo de liquidez, el bono TZXO6 brinda cobertura contra la inflación hasta agosto inclusive, mientras que en el tramo largo TZXS8 ofrece retornos en torno a 8% real pero con mayor sensibilidad a la dinámica de las tasas”, dice Fagan.

“De todas maneras -avanza- , los bonos duales largos, en particular el de 2030 TXMJ0 es la opción que creemos más interesante” .

Para el equipo de Advisory de Puente, también los instrumentos duales son alternativa. “Los bonos ajustados por CER y los bonos duales CER/TAMAR ofrecen una cobertura más equilibrada frente a distintos escenarios de inflación y tasas de interés”, dicen y subrayan que “en ambos casos, los títulos con vencimientos más largos ofrecen un mayor premio por plazo: una tasa real más elevada en los bonos CER y un mayor margen sobre la tasa Tamar en los instrumentos duales, aunque también presentan una mayor sensibilidad a cambios en las expectativas de inflación y tasas de interés”.

Cuando las elecciones se acerca, aumenta la presión sobre el tipo de cambioCamila Godoy

Cobertura electoral

Pablo Lazzati CEO de Insider Finance, postula que de cara a 2027, cuando las elecciones presidenciales pueden poner presión sobre el tipo de cambio, “los bonos duales ofrecen una mejor relación riesgo/retorno”.

“En un contexto en el que podría aumentar la volatilidad cambiaria, si el dólar comienza a presionar al alza, es probable que el Banco Central responda con una suba de tasas. En ese escenario, los bonos duales se benefician porque ajustan por la tasa Tamar”. “En cambio -avanza- , si esa situación no se materializa y la inflación continúa siendo el principal factor, el instrumento igualmente mantiene la cobertura mediante su ajuste por CER”. Sus sugeridos para inversores que van con sus pesos a más de un año son: TZXS7, un bono que ajusta por CER y dos duales: el TXMD8 y el TZXM9.

Para inversores que prefieran una alternativa más sencilla y delegar la gestión, los Fondos Comunes de Inversión (FCI) son la herramienta adecuada. Dentro de ese universo habrá que buscar en el listado de “renta fija en pesos” dentro de la app o web del broker o del banco y hacer doble click sobre los que tienen en su composición un mix de bonos ajustados por CER, más bonos duales como se mencionó anteriormente.

En ese universo entran fondos como el Balanz inflation Linked, SBS Renta Pesos, Galileo Multimercado, Galileo Renta Fija, el Nova Multiestrategia de IEB, entre otros.

Finalmente, para los más conservadores que busquen tasa fija (como las lecaps o boncaps) la estrategia es analizar con lupa los rendimientos antes de mover el dinero. Se pueden encontrar retornos de entre 22%/24% en algunas letras que si la inflación comprime fuertemente pueden llegar a dejar una tasa positiva. No sin riesgo de quedar con tasa real negativa.

“La tasa fija todavía puede ofrecer rendimientos atractivos si continúa el proceso de desinflación, pero implica una apuesta más direccional y queda más expuesta ante sorpresas inflacionarias o episodios de mayor volatilidad cambiaria”, advierte el equipo de Puente.


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