La considerada invasión ilegal de inmigrantes del ex presidente Biden provocó un aumento del 30% en los precios de las viviendas y del 20% en los alquileres, según un estudio de la Reserva Federal (Fed) de Dallas.

Cuando restan poco más de cuatro meses para las elecciones de medio mandato en Estados Unidos un nuevo documento de trabajo de la Reserva Federal (Fed) viene como anillo al dedo a las críticas del presidente Donald Trump sobre la política inmigratoria de su antecesor, Joe Biden. El documento de trabajo de investigadores de la Fed de Dallas aporta datos concretos sobre una dura realidad económica que afrontan decenas de millones de trabajadores estadounidenses, el no poder acceder a la vivienda propia debido a los altos precios o verse atrapados pagando alquileres exorbitantes.
Los analistas destacan que, durante años, la crisis de acceso a la vivienda se atribuyó casi exclusivamente a las bajas tasas de interés, la demanda generada por la pandemia, los compradores institucionales y la escasez de obra nueva. Sin embargo, advierten los críticos de la administración demócrata, un punto crucial fue ignorado, en gran medida y convenientemente, por los principales medios de comunicación: las políticas de fronteras abiertas del gobierno de Biden-Harris, que facilitaron una afluencia masiva de inmigrantes indocumentados.
El informe “The Impacts of Unauthorized Immigration on U.S. Labor and Housing Markets: New Evidence from Administrative Microdata” de Daniel Wilson y Xiaoqing Zhou publicado por el Banco de la Reserva Federal de Dallas, utiliza nuevos datos gubernamentales para medir los efectos de la llegada masiva de inmigrantes ilegales desde principios de 2021 hasta la primera mitad de 2024 en los mercados laboral y de vivienda. «Desde principios de 2021 hasta principios de 2024, Estados Unidos experimentó un auge sin precedentes en la inmigración irregular, seguido de una rápida desaceleración a partir de mediados de 2024», señalan los autores del informe.
Wilson y Zhou, investigadores de la Fed de Dallas, descubrieron que la afluencia de trabajadores inmigrantes indocumentados incrementó el empleo local prácticamente en la misma proporción: un aumento del 1% en el número de estos trabajadores, en relación con los niveles iniciales de empleo, elevó el empleo local en aproximadamente un 0,96%. Con relación al impacto sobre el salario no hallaron pruebas significativas de que estas afluencias redujeran el salario semanal promedio.
Sin embargo, observaron que el impacto fue más pronunciado en los mercados inmobiliarios de todo el país. Un aumento del 1% en los flujos de trabajadores inmigrantes indocumentados se asoció con un incremento del 2,2% en los precios locales de las viviendas y un aumento del 1,4% en los alquileres, sin que existieran indicios de que la oferta de nuevas viviendas se expandiera lo suficiente como para absorber la demanda adicional. Describen esta afluencia como el detonante de una «crisis de la demanda de vivienda en presencia de una oferta de vivienda a corto plazo relativamente fija», que representó el 30% del crecimiento de los precios de la vivienda y el 20% del crecimiento de los alquileres en el mercado local promedio durante el período de auge.
Esto es como música para los oídos de los republicanos pro-Trump que consideran que la política de fronteras abiertas del partido demócrata, que está destruyendo a la nación, impuso costos económicos reales a la clase trabajadora, precisamente a quienes los demócratas dicen defender. Señalan que a medida que se hace más evidente la magnitud de la ola de inmigrantes ilegales posterior a 2021, también se hacen más elocuentes las consecuencias económicas. Así millones de inmigrantes indocumentados presionaron los mercados inmobiliarios, aumentando la demanda en un momento en que la oferta era escasa, el acceso se había desplomado y los trabajadores estaban siendo excluidos del sueño americano debido a los altos precios. Por ello, fustigan a los demócratas por autoproclamarse defensores de la clase trabajadora estadounidense cuando en realidad se alinearon con activistas de extrema izquierda, multimillonarios globalistas y una futura base electoral basada en la migración masiva. En el proceso, sostienen, los demócratas contribuyeron a crear una crisis de acceso que perjudicó a los mismos hogares que dicen proteger.
Mientras tanto, los demócratas afirman que el «capitalismo racista» es el responsable de la miseria económica que azota a la clase trabajadora estadounidense. Sin embargo, según el informe de la Fed, la llegada masiva de inmigrantes ilegales es la causa principal del grave problema de acceso a la vivienda.
Por su parte, Trump no dejó pasar la oportunidad, pese a distraerse con el Mundial FIFA y la tarjeta roja a su goleador Folarin Balogun, y publicó un post en su red social sobre los hallazgos del estudio de la Fed de Dallas: “Fed Reserve working paper suggests Biden ilegal immigrant wave drove up home prices 30%”.
¿Qué concluyeron los autores del estudio?
- Desde principios de 2021 hasta principios de 2024, Estados Unidos experimentó un aumento drástico de la inmigración, de una magnitud sin precedentes, con una composición inusual (dominada por inmigrantes indocumentados en lugar de residentes permanentes legales) y marcada por una heterogeneidad sustancial en los mercados laborales locales. El rápido descenso posterior fue igualmente sin precedentes. Estas enormes fluctuaciones han generado gran interés y debate en los círculos económicos y políticos sobre cómo la inmigración indocumentada afecta a las economías locales. Hasta la fecha, los estudios que abordan estas cuestiones se han basado principalmente en datos agregados, estimaciones extrapoladas previas a la pandemia o simulaciones de modelos estructurales. Además, la escasez de investigaciones sobre los efectos de la inmigración indocumentada ha llevado a los responsables políticos a recurrir a estudios previos sobre la inmigración legal o total, cuyos efectos podrían ser muy diferentes a los de la inmigración indocumentada.
- El artículo ofrece la primera evaluación empírica sistemática de los efectos de la inmigración indocumentada pos-pandemia en los mercados laborales y de vivienda locales. Combinaron micro-datos administrativos recientemente disponibles, que ayudan a medir la inmigración neta indocumentada a nivel nacional y local, con una rigurosa estrategia empírica transversal que aprovecha la variación exógena en los mercados locales. La estrategia de identificación utiliza una versión del instrumento de cambio-participación de la red de inmigración empleado en varios estudios previos sobre inmigración.
- En cuanto a los efectos en el mercado laboral, observaron que los flujos de trabajadores inmigrantes indocumentados incrementaron el empleo local aproximadamente en una proporción de uno a uno durante el auge de 2021-2024, sin generar descensos significativos en los salarios locales. Al centrarse en el período de desaceleración posterior, desde mediados de 2024 hasta mediados de 2025, documentaron efectos cualitativamente similares, aunque con errores estándar mayores que reflejan una menor variación transversal en la inmigración. Estas respuestas en el empleo y los salarios son robustas ante estrategias empíricas alternativas, agregaciones geográficas y medidas de resultados basadas en encuestas. Por lo tanto, el auge de la inmigración indocumentada actuó como un shock de oferta para los mercados laborales locales en su conjunto. En contraste, observaron que los flujos de trabajadores inmigrantes indocumentados incrementaron los precios y alquileres de las viviendas locales, sin expandir significativamente la oferta de nuevas viviendas. Por lo tanto, el auge de la inmigración indocumentada actuó como un shock de demanda de vivienda, impulsando los precios ante una oferta de vivienda a corto plazo relativamente inelástica.
- Como extensión, analizaron el efecto de los flujos de trabajadores inmigrantes indocumentados en algunos componentes clave del ingreso personal. Si bien encontraron efectos modestos y estadísticamente insignificantes en el ingreso personal general (en total o per cápita), observaron efectos significativamente negativos en el ingreso laboral per cápita. La disminución del ingreso laboral per cápita es consistente con el hecho de que los inmigrantes indocumentados perciben, en promedio, salarios más bajos que los trabajadores nacidos en el país. Este cambio en la composición de la fuerza laboral local reduce el ingreso laboral promedio.
- Por último, estimaron que la inmigración indocumentada reduce significativamente el ingreso local recibido de transferencias gubernamentales, tanto en términos absolutos como per cápita. Este efecto negativo en las transferencias gubernamentales es consistente con un mayor crecimiento del empleo y una menor utilización de programas de protección social, como el seguro de desempleo, la asistencia alimentaria y los servicios de Medicaid, entre los trabajadores inmigrantes indocumentados recién llegados.
- En general, los hallazgos proporcionan nuevas evidencias sobre los efectos en el mercado laboral local, el mercado inmobiliario y las finanzas públicas de las perturbaciones migratorias indocumentadas a gran escala en la economía estadounidense, sin precedentes en la era moderna, y ofrecen un enfoque basado en datos para evaluar sus implicaciones económicas.


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