PARÍS (AP). — La histórica ola de calor que afectó a Francia durante la última semana provocó un fuerte aumento de las muertes y desbordó la capacidad de las morgues de París y sus alrededores, que debieron incorporar cámaras frigoríficas temporales para almacenar cuerpos.
Con las 32 plazas de su cámara frigorífica ocupadas, Zouhaeir Hertelli se ve obligado, a regañadientes, a responder suavemente “Non”, una y otra y otra vez a la pregunta de si tiene sitio “para uno más”. “Nos enfrentamos a una situación realmente catastrófica”, lamentó y agregó: “Estoy recibiendo cientos de llamadas”.
A medida que la histórica ola de calor desplazaba sus temperaturas mortales hacia otras partes de Europa, Francia empezó a contabilizar el costo humano que dejó a su paso. El trabajo estadístico y de salud pública para contabilizar las muertes relacionadas con el calor podría llevar semanas o meses, pero ya es evidente que el saldo que impusieron las intensas e implacables temperaturas extremas fue terrible en Francia, en particular entre las personas mayores que fallecieron en sus casas.
En una primera estimación preliminar, la agencia nacional de salud pública gala indicó que las muertes se dispararon durante el pico de la ola de calor en Francia la semana pasada, que abrasó gran parte del país más grande de Europa con temperaturas que en muchos lugares superaron los 40 grados Celsius y que además batieron récords de máximas nocturnas, un agotador golpe doble para cuerpos ya fatigados.
Salud Pública de Francia señaló que hubo más de 1200 muertes solo el miércoles pasado, cuando el país registró el día más caluroso de su historia y rompió un récord que se había establecido apenas el día anterior. Luego, los decesos aumentaron a más de 1400 el jueves y a otros 1400 el viernes, se indicó. A modo de comparación, la tasa de muertes previa a la ola de calor en abril y mayo era de alrededor de 900 a 1000 por día, se precisó.
La agencia advirtió que espera que su estimación de un exceso de mortalidad aumente a medida que lleguen más certificados de defunción de personas que murieron en sus casas y en centros de atención para personas mayores, donde la mayoría de las muertes aún no se registran de forma electrónica. “En consecuencia, la cifra será más alta”, indicó la agencia.
El organismo estatal señaló que el 85% de las muertes registradas hasta ahora durante los tres días que estudió correspondieron a personas de 65 años o más y que hubo un fuerte aumento de muertes en el hogar —de alrededor del 40%—, particularmente en la región de París.
Hertelli y otros empresarios en el sector funerario dijeron que las morgues de París se quedaron rápidamente sin espacio de almacenamiento. El Ayuntamiento indicó que se instalaron dos unidades temporales de almacenamiento, con 20 plazas cada una, y que los hospitales de la ciudad aportaron otras 50 plazas adicionales.
Aun así, Hertelli contó que directores de funerarias con los que habló le dijeron que estaban teniendo que almacenar cuerpos en lugares tan lejanos como Chartres —a 80 kilómetros de París— y en otras regiones alrededor de la capital. Para abrir más espacio, explicó que pidió a las autoridades permiso para instalar temporalmente contenedores refrigerados fuera de su morgue, que está junto al aeropuerto de Orly, en París, pero que todavía espera luz verde.
“Las familias están sufriendo”, afirmó. “No tenemos ninguna solución que ofrecerles, porque las funerarias están llenas. Así que nos afecta profundamente, sentimos empatía por ellas, pero no hay nada que podamos ofrecer. Realmente nos enfrentamos a un problema, un gran problema”, añadió.
Véronique Bertrand, directora de una funeraria en París, dijo que teme que se hayan olvidado las lecciones aprendidas. “La mayoría de las muertes con las que estamos lidiando en este momento eran de personas que vivían solas en casa, aisladas. Dadas las circunstancias en las que fueron encontradas, no puede haber otra conclusión que que se trató de muertes causadas por el calor”, sostuvo Bertrand.
La ola de calor se desplaza hacia los Balcanes
La ola de calor que azota Europa llegó este lunes a los Balcanes, donde las temperaturas superiores a 38 ºC en varias regiones provocaron incendios forestales. En Croacia, las autoridades advirtieron sobre condiciones peligrosas. En Bosnia y Albania se prevén temperaturas que podrían alcanzar los 40 ºC.
En Kosovo, el servicio meteorológico anunció que las temperaturas podrían alcanzar los 38 ºC este lunes, y recomendó a las personas más vulnerables permanecer en interiores durante el día. En Europa occidental, la ola de calor llevó a varios gobiernos a tomar medidas de emergencia, como el cierre de escuelas o la anulación de festivales.

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