La FIFA emitió un comunicado oficial este lunes en el que informó que no encontró evidencias de infracciones por parte del árbitro asistente de VAR, Shaun Evans, tras abrirse una investigación por un supuesto gesto supremacista durante el partido entre Alemania y Curazao disputado el último domingo por el Grupo E del Mundial.
Tras analizar las imágenes de la transmisión oficial y evaluar el descargo del implicado, el máximo organismo del fútbol mundial decidió no sancionar al colegiado australiano.
La defensa de Shaun Evans
El revuelo comenzó durante la previa de la aplastante victoria de Alemania por 7-1 sobre Curazao. Cuando la transmisión televisiva presentó al equipo arbitral en la sala de video, las cámaras captaron a Shaun Evans realizando con su mano el signo del «OK» (formando un círculo con los dedos pulgar e índice y dejando estirados los tres restantes). Este símbolo está catalogado por la Liga Antidifamación como una seña vinculada a grupos de odio y al movimiento radical «White Power».
A raíz de la inmediata viralización en redes sociales y las fuertes denuncias de los usuarios, el referí de 38 años rompió el silencio. El propio Shaun Evans publicó un descargo categórico asegurando que el movimiento de sus dedos se trató de un «tic involuntario y subconsciente» del cual ni siquiera era consciente en el momento en que estaba saliendo en vivo para todo el planeta.
El comunicado oficial de la FIFA
La entidad con sede en Zúrich revisó el caso «minuciosamente» bajo las normas de su Código Disciplinario. La resolución final determinó de forma unánime que no existen pruebas de una conducta deliberada para comunicar un mensaje de odio o discriminación ideológica dentro de la cabina tecnológica, devolviéndole la tranquilidad al plantel arbitral del torneo.
NZ

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