Préstamos personales y tarjetas: el consumo financiado sigue en retroceso
La contracción fue particularmente marcada en los préstamos personales. De acuerdo con First Capital, la línea subió apenas 1,0% nominal mensual y alcanzó un saldo de $21,0 billones. En términos reales, cayó 1,4% en mayo y mostró un incremento interanual de apenas 0,2%. Con ese resultado, acumuló ocho meses consecutivos de retroceso real.
“Con este mes, completamos ocho caídas consecutivas del nivel de la cartera y retrocedemos a los valores del año anterior. Aún no se recupera la confianza de los deudores y las entidades prestamistas mantienen cautela en la oferta de nuevas operaciones debido a los niveles de morosidad que se experimentaron en meses pasados. Hasta que no se regularice la situación de incumplimiento de las carteras, no veremos crecimientos como los del inicio del año pasado”, explicó Barbero.
Las tarjetas de crédito también reflejaron el debilitamiento del consumo financiado. El saldo de la operatoria creció 0,7% nominal mensual, hasta $24,6 billones, pero cayó 1,7% en términos reales. En la comparación interanual, registró una baja real de 4,6%.
“Esta caída en el saldo total de la cartera demuestra que una parte importante de los deudores han visto restringido su límite de crédito y aquellos tarjetahabientes que utilizaban las cuotas para ganarle a la inflación no encuentran un incentivo para endeudarse con esa operatoria ante la escasez de cuotas sin interés y la expectativa de una inflación futura dominada”, sostuvo Barbero.
Por su parte, la lectura de LCG fue en la misma dirección. La consultora estimó que el crédito en pesos al consumo cayó 1,2% real mensual en mayo y acumuló siete meses consecutivos de bajas. Además, en términos interanuales retrocedió 1,1% real, algo que no ocurría desde agosto de 2024.
Equilibra también observó una dinámica débil en el crédito en pesos, aunque con una medición más moderada: la variación mensual real y sin estacionalidad fue de -0,1%, luego de la caída de abril. Para la consultora, el estancamiento no respondió tanto a una suba de las tasas activas, que se mantuvieron estables, sino a condiciones de otorgamiento más restrictivas por el deterioro de la mora.
Según la firma, los datos de la central de deudores del Banco Central permiten anticipar que la morosidad en préstamos privados habría pasado de 7,0% en marzo a 7,2% en abril. El deterioro estuvo impulsado principalmente por los hogares, donde el ratio habría subido de 11,5% a casi 12%.
Prendarios e hipotecarios: sin tracción real pese al avance nominal
Los créditos prendarios tampoco lograron sostener la mejora previa. Según First Capital, aumentaron 1,7% nominal mensual, hasta $6,2 billones, pero cayeron 0,7% real. La línea mostró así un nuevo retroceso luego del repunte del mes anterior.
En el caso de los hipotecarios, incluidos los ajustables por inflación/UVA, el saldo creció 2,3% nominal mensual y alcanzó $7,6 billones. Sin embargo, en términos reales prácticamente no avanzó, con una baja mensual de 0,1%.
“Observamos por segundo mes que las variaciones reales son prácticamente nulas y se mantiene un ritmo de colocaciones en términos nominales constante, aunque muy por debajo de los mejores meses del año anterior. Esto se debe a la suba experimentada en los índices de inflación durante los meses previos, lo cual encarece las cuotas y hace dudar sobre la conveniencia de la operatoria”, agregó Barbero.
Crédito comercial: la excepción dentro de los préstamos en pesos
El contraste dentro del crédito en pesos estuvo en las líneas comerciales. First Capital informó que los préstamos comerciales crecieron 3,5% nominal mensual y 1,1% real, hasta alcanzar un saldo de $32,8 billones. De esa forma, quebraron una racha de cuatro meses consecutivos de caídas reales.
“Este mes se logró quebrar una tendencia a la baja de la cartera en términos reales de cuatro meses, recuperando un crecimiento que no se veía desde diciembre del año pasado. El nivel de tasas activas más bajas y más cercanas a la inflación esperada viene reactivando la demanda, aunque todavía con mucha cautela”, aseguró Barbero.
LCG también marcó una mejora en los préstamos a empresas, con una suba de 1% real mensual luego de tres meses consecutivos de baja. Equilibra, por su parte, calculó una recuperación más leve, de 0,1% real sin estacionalidad, con una mejora en adelantos que compensó la caída en documentos a sola firma.
Préstamos en dólares crecen, aunque en forma moderada
Por otra parte, el crédito en dólares mantuvo una tendencia expansiva. First Capital informó que el saldo total aumentó 2,4% mensual hasta u$s23.279 millones, con un crecimiento interanual de 48%. Equilibra estimó una suba mensual de 3% sin estacionalidad y destacó que ya acumula siete meses consecutivos de expansión.
El grueso del crédito en moneda extranjera sigue concentrado en préstamos comerciales, que representan el 74,3% del total. Desde First Capital atribuyeron la mejora a la estabilidad cambiaria y a la disponibilidad de depósitos en dólares.
“La calma que observamos en la cotización de la moneda extranjera favorece la demanda de operaciones de este tipo, así como la existencia de depósitos de terceros”, indicó Barbero.
Equilibra agregó que, en lo que va del año, los préstamos en dólares al sector privado crecieron cerca de u$s4.500 millones, mientras que los depósitos aumentaron poco más de u$s2.500 millones. Con esa dinámica, el ratio entre préstamos y depósitos llegó al 59% en mayo, el nivel más alto desde noviembre de 2019.
Así, mayo dejó una señal clara para el sistema financiero: el crédito a empresas empieza a mostrar una recuperación incipiente y el financiamiento en dólares gana profundidad, pero el crédito en pesos a familias sigue sin reaccionar. La combinación de mora más alta, límites más restrictivos y menor incentivo a endeudarse para consumo mantiene contenido uno de los canales clave para la recuperación de la demanda.



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