TENERIFE (AP).- El crucero MV Hondius —en donde un brote de hantavirus dejó al menos tres muertos y mantiene en alerta a las autoridades sanitarias internacionales— llegó este domingo por la madrugada al puerto español de la Granadilla, en el sur de Tenerife, España, y, horas más tarde, los pasajeros comenzaron a evacuar la embarcación. Parte de la tripulación, en tanto, seguirá hasta Países Bajos.
El barco, que partió de Cabo Verde el 6 de mayo, arribó escoltado por un buque de la Guardia Civil de España. Según indicaron las autoridades españolas y la Organización Mundial de la Salud (OMS), ninguno de los 140 pasajeros presenta síntomas del virus.
El Ministerio de Sanidad de España detalló que los ciudadanos españoles fueron los primeros en evacuar. Tras ser trasladados a tierra firme en pequeñas embarcaciones que llevan entre cinco y 10 personas, abordaron los aviones que más tarde aterrizaron en la base militar de Torrejón de Ardoz, cerca de Madrid. A partir de ahí, fueron trasladados a un hospital y serán puestos en cuarentena.
A todos los que desembarquen se les realizarán los exámenes correspondientes para detectar síntomas y sólo saldrán del barco una vez que los vuelos de evacuación estén listos para trasladarlos a sus destinos. “Toda la operación se está desarrollando con normalidad”, aseguró la ministra española de Sanidad, Mónica García.
El ejército de España es el encargado de trasladar a todas las personas que estaban en el crucero a tierra firme en embarcaciones más pequeñas y en micros “aislados de la población” local hasta el aeropuerto de Tenerife Sur para ser repatriados en avión a sus países de origen. Luego de los españoles seguirán por grupos de nacionalidad, en vuelos previstos hacia Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Bélgica, Irlanda y Países Bajos.
Las autoridades aspiran a completar los vuelos de evacuación entre este domingo y el lunes. Actualmente hay a bordo personas de más de 20 nacionalidades diferentes. Los pasajeros y miembros de la tripulación que desembarquen deberán dejar su equipaje y solo se les permitirá llevar un bolso pequeño con artículos esenciales, un celular, un cargador y su documentación.
Por su parte, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se hizo presente en el puerto desde el sábado para ayudar a supervisar el desembarco del crucero.
En una comunicación, Ghebreyesus intentó llevar calma en relación a la gravedad del virus: “Necesito que me escuchen con claridad: esto no es otro Covid. El riesgo actual para la salud pública derivado del hantavirus sigue siendo bajo”. Sin embargo, admitió que la cepa del hantavirus registrada en el crucero “es grave”.
El último balance de la OMS reflejó un total de seis casos confirmados entre ocho sospechosos, que incluyen a una pareja de pasajeros neerlandeses y a una alemana fallecidos por este virus. Ghebreyesus también se reunió con Pedro Sánchez. Tras ese encuentro, el presidente del gobierno de España afirmó en X que aceptar la solicitud de la OMS y ofrecer al crucero “un puerto seguro es un deber moral y legal para con nuestros ciudadanos, Europa y el derecho internacional”.
Después de su paso por la península ibérica, el barco seguirá con destino hacia Rotterdam, en Países Bajos, a donde llegará en aproximadamente cinco días y donde el gobierno de ese país y el armador se encargarán del proceso completo de desinfección, según confirmó el ministro del Interior español, Fernando Grande Marlaska. Parte de la tripulación, así como el cuerpo de una pasajera que murió a bordo, permanecerán en el barco hasta el destino final.
Mientras que sólo los españoles harán cuarentena en España, la compañía de cruceros Oceanwide Expeditions detalló que tanto Estados Unidos como Reino Unido y Holanda acordaron enviar aviones para evacuar a sus ciudadanos. Los estadounidenses a bordo serán puestos en cuarentena en un centro médico en Nebraska.
En tanto, 29 personas irán a bordo del vuelo chárter holandés, incluidos ciudadanos holandeses y personas de otras nacionalidades; mientras que cinco pasajeros franceses serán repatriados este domingo y estarán en el hospital durante 72 horas para monitoreo, tras lo cual deberán hacer cuarentena en su hogar, explicó el Ministerio francés de Asuntos Exteriores.
Los pasajeros y miembros de la tripulación de Reino Unido serán hospitalizados para observación una vez que sean trasladados en avión a su país; y Australia enviará un avión que se espera que llegue este lunes para evacuar a sus ciudadanos y a los de países cercanos como Nueva Zelanda. Su avión será el último en salir de Tenerife.

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