Punto por punto, las audiencias centrales del caso Maradona: declaraciones policiales, pruebas periciales y los 7 imputados bajo análisis
El nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona avanza en el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro y, en sus primeras cuatro audiencias, dejó exposiciones cruzadas, declaraciones médicas, acusaciones de la fiscalía y estrategias defensivas orientadas a desligar responsabilidades. A partir del 14 de abril, comenzó con la presentación de los lineamientos de la acusación y las defensas ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
Se encuentran en el banquillo de los acusados siete profesionales de la salud que enfrentan el cargo de homicidio simple con dolo eventual. El principal señalado es el neurocirujano Leopoldo Luque, considerado por la fiscalía como el médico de cabecera, junto a la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz.
Al mismo tiempo, están siendo juzgados la médica coordinadora Nancy Forlini, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna y el enfermero Ricardo Almirón.
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Por ello, con un tribunal renovado tras la decisión judicial que anuló el primer intento de juicio a raíz de la fuerte polémica generada por un documental de la jueza destituida Julieta Makintach, la Justicia busca determinar si el equipo médico, a través de sus acciones u omisiones, fue responsable de lo que la querella define como la crónica de un crimen evitable.
Primera audiencia: acusaciones de abandono y cruce entre las partes
La primera jornada estuvo centrada en la exposición de las teorías del caso de la fiscalía, la querella y las defensas.
Al momento, el fiscal Patricio Ferrari abrió la acusación con una definición contundente del equipo médico, al que calificó como un “grupo de improvisados”. Dentro de su exposición, sostuvo que hubo una atención deficiente durante la internación domiciliaria del exfutbolista y remarcó que Maradona “fue abandonado a su suerte”.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, ese cuadro de desatención habría sido determinante en el desenlace.
Además, la acusación incorporó un elemento clave de su teoría: la existencia de un proceso de deterioro no atendido de forma adecuada en los días previos a la muerte, ocurrida el 25 de noviembre de 2020 en una vivienda del country San Andrés, en Tigre. “Tenemos una necesidad imperiosa: nosotros y la sociedad en su conjunto queremos que haya verdad. El derecho a la verdad es un derecho humano”, señaló Ferrari durante su exposición.

Luego, en representación de las hijas de Maradona, el abogado Fernando Burlando adoptó una postura aún más categórica. Afirmó que “Diego fue asesinado en un plan inhumano” y sostuvo que existió una cadena de decisiones médicas que derivaron en su muerte. El representante legal de Dalma y Gianinna Maradona insistió en que se trató de un proceso con múltiples intervenciones profesionales.“No fueron meras negligencias. Señores jueces, les van a hacer creer que la culpa fue del paciente, que la culpa fue de Maradona”, planteó.
Además de ello, Burlando cuestionó la modalidad de atención domiciliaria implementada luego de la externación del exjugador de la Clínica Olivos, donde había sido operado días antes. De esta manera, apuntó a la falta de controles clínicos permanentes y al esquema de cuidados que, según su postura, no era adecuado para un paciente con antecedentes cardíacos y neurológicos complejos.
Desde la defensa de Leopoldo Luque, el abogado Francisco Oneto cuestionó la exposición mediática del proceso y se refirió a la televisación del juicio, al sostener que el debate debe mantenerse en condiciones de transparencia y publicidad. En ese sentido afirmó que “la República no puede juzgar en el oscurantismo; tiene que ser público, por eso el juicio es público”, y agregó que la sociedad debe poder observar la producción de pruebas. Luego reforzó: “La República no juzga en la oscuridad; la tiranía juzga en la oscuridad”, en respaldo a la transmisión del debate.
Por su parte, el abogado Roberto Rallin, también defensor de Leopoldo Luque, calificó el proceso como “un juicio injusto” y sostuvo: “Es injusto que esté sentado en el banquillo de los acusados el doctor Luque”.

Los abogados de los siete imputados rechazaron de forma unificada las acusaciones y sostuvieron que el cuadro de salud de Maradona era complejo y de alto riesgo.
«Acá, además de la cuestión fáctica, médica y científica, hay una cuestión que surge de la autopsia. La defensa va a probar que, lamentablemente, el óbito del señor Maradona tiene que ver con un deterioro progresivo de su salud que en un momento dijo basta”, afirmó Vadim Mischanchuk, defensor de la psiquiatra Cosachov.
Segunda audiencia: la declaración de Luque y la disputa por la agonía
La segunda jornada del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona estuvo marcada por la declaración del neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales imputados en la causa, y por un fuerte cruce entre la fiscalía, las defensas y la querella en torno a las condiciones en las que se produjo el fallecimiento del exfutbolista. “Estoy seguro de que no pasó, no hay manera de determinar el tiempo de agonía”, afirmó el neurocirujano.
Allí, pidió la palabra ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro y declaró por primera vez en el proceso. En su exposición, negó haber incurrido en abandono o negligencia y sostuvo que Maradona “no agonizó” antes de morir el 25 de noviembre de 2020. También afirmó que mantenía un vínculo cercano con el exjugador y que su intervención estuvo orientada a “ayudarlo” en el tratamiento médico.
Frente a ese marco, la declaración incorporó además la lectura de mensajes y chats atribuidos al imputado, presentados por la querella, donde se observan expresiones despectivas hacia integrantes del entorno de Maradona, entre ellos sus hijas. Ese material se sumó como parte del cruce probatorio entre las partes.
De hecho, el imputado describió el cuadro clínico como un proceso de deterioro progresivo, asociado a patologías preexistentes, entre ellas problemas cardíacos. En ese marco, planteó que el desenlace se dio como consecuencia de una evolución médica compleja y no de una acción deliberada u omisión puntual.
Pero la fiscalía, en cambio, reforzó su hipótesis central: Maradona habría atravesado aproximadamente 12 horas de agonía antes de su muerte. Ese punto se mantiene como uno de los ejes de discusión del juicio, ya que forma parte de la reconstrucción temporal del deterioro del paciente en su internación domiciliaria en el barrio privado San Andrés, en Tigre.
A lo largo de la audiencia también se registraron interrupciones en la agenda de testimonios previstos. Se suspendieron declaraciones consideradas clave por las partes, entre ellas la de Gianinna Maradona.
Tercera audiencia: policías, Gianinna Maradona y careos posibles
La tercera jornada del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona avanzó con la incorporación de testimonios considerados centrales para reconstruir las horas previas y posteriores al fallecimiento del exfutbolista.
Ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, declararon agentes policiales que fueron de los primeros en ingresar al domicilio. Sus relatos aportaron detalles sobre el estado en el que encontraron el cuerpo y el contexto inmediato del operativo. Uno de los testimonios describió signos de hinchazón y ausencia de reacción, elementos que se suman al análisis forense ya incorporado a la causa.
De forma paralela, se confirmó la comparecencia de Gianinna Maradona, hija del exjugador, señalada como una de las declaraciones más relevantes del proceso. En su testimonio, aseguró que confió plenamente en Leopoldo Luque, Agustina Cosachov y otros profesionales: «Confié en los médicos, nos manipularon y dejaron a mi hijo sin abuelo”. Relató que se sintió engañada por promesas de atención intensiva, como monitoreo permanente, equipamiento médico y una ambulancia “en la puerta”, que aseguró nunca haber visto concretarse.
También sostuvo que Diego se encontraba “muy mal” e “irreconocible” en los días previos a su muerte, y afirmó que la familia fue convencida de que el tratamiento domiciliario era seguro y controlado, cuando —según su mirada— no lo era. Al describir el estado físico de su padre, señaló que tenía el abdomen “hinchado como si fuera a explotar”, las manos deformadas y que la escena le resultó “adulterada” por la falta de equipamiento médico esperado.

La defensa de Leopoldo Luque, a cargo de Francisco Oneto, se mostró activa durante la audiencia y planteó objeciones vinculadas al desarrollo del debate. Además, su intervención generó momentos de tensión en la sala durante el interrogatorio a Gianinna Maradona, en el que la hija del exfutbolista se mostró visiblemente afectada.
A su vez, prestaron declaración otros funcionarios policiales vinculados al procedimiento inicial, aportando datos sobre la preservación de la escena y la identificación de las personas presentes.
Un dato relevante de la jornada fue la posibilidad planteada por la defensa de Leopoldo Luque de solicitar careos entre testigos e imputados. Esta herramienta procesal, prevista en el sistema penal, permitiría confrontar versiones divergentes sobre hechos clave y podría influir en la evaluación de responsabilidades dentro del juicio.
Cuarta audiencia: la escena del fallecimiento bajo la lupa
La cuarta jornada del juicio se centró en la reconstrucción minuciosa de la escena donde fue hallado sin vida el exfutbolista y declararon policías, peritos y el médico que constató el fallecimiento. Su objetivo fue precisar las condiciones del lugar, el estado del cuerpo y las primeras actuaciones realizadas tras el arribo del personal de emergencia.
Allí, el subcomisario Lucas Farías brindó uno de los testimonios más relevantes de la jornada. Describió haber visto “el cuerpo de una persona que estaba tapada y muy hinchada”, al que definió como un “bulto prominente” al momento de ingresar a la habitación. Además, indicó que Leopoldo Luque se presentó en el lugar como “médico personal” del exjugador, dato incorporado a la reconstrucción inicial del caso.
Durante la misma instancia, el jefe de la Policía Científica detalló el análisis del cuerpo y refirió la presencia de espuma en la boca, descripta en la pericia como un “hongo de espuma”, asociado al cuadro observado en la escena.
Luego, se exhibió un video de 17 minutos con el registro del trabajo pericial realizado dentro de la habitación. Las imágenes mostraron el interior del dormitorio, la disposición del mobiliario y la presencia de elementos médicos.
Por último, declaró el médico emergentólogo Juan Carlos Pinto, quien llegó primero a la vivienda. El profesional confirmó que el exfutbolista ya no presentaba signos vitales al momento de su intervención. Describió un cuadro de “obesidad y edemas severos” y explicó que fue quien firmó el certificado de defunción.
MV/ML

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