El loco no puede reelegir

Escribe Oberdán Rocamora, redactor estrella, especial para JorgeAsisDigital.com.

Cargarse a Rocca

Al Fenómeno Solitario se le advirtió que cargarse a don Paolo Rocca, El Cientista, no es lo mismo que atacar a la señora Luciana Geuna, la señora María Laura Santillán, o al ensayista icónico Joaquín Morales Solá.

El conflicto con los colegas agudiza a lo sumo la bárbara atmósfera de crisis del Gobierno de Consultores.

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.

En cambio, Rocca mantiene la ascendencia superior que permite generar el estratégico epílogo del “mejor Gobierno de la historia que sacó de la pobreza a 15 millones de argentinos (y a cuatro de la indigencia)”.

Les gusta la pelusa como a nosotros

Es pesado, no solo precisamente, como industrial. Un jugador con fichas cargadas que padeció la infortunada contingencia de perder en el negocio de los caños de Vaca Muerta, contra los institucionalizados del país potente de los BRICS, la India, que junto con Rusia, China, Brasil y Sudáfrica se abrieron espiritualmente para que la Argentina ingresara. Pero se les dijo, con inflamada torpeza, que no.

Los libertarios se encuentran enrolados con Estados Unidos e Israel. Formidable teoría sectaria que no comparte Mauricio, repentinamente revalorado Ángel Exterminador, que hasta la última semana aparecía “abducido” por el Tertuliano.

Acaso lo peor fue la osadía irresponsable de clavarle a Rocca el seudónimo “oberdaniano” Don Chatarrín. Para colmo, el Tertuliano se esmeró después en la patética faena de maltratar a don Paolo durante la desastrosa semana promocional en Nueva York. Justo cuando arrancó el calvario sistemáticamente inagotable de Manuel Adorni, el Premier.

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El entrevero del Tertuliano con Rocca resultó fundamental para consolidar la revaloración de Mauricio

Mientras masacraba con perversidad a don Paolo, cierto empresario abrumado, de los que abonaron el pasaje con la suya, le comentó después al consultor insigne, en la proximidad de Times Square: “El loco este no puede reelegir”. Había que inventar, en efecto, otra alternativa.

El entrevero del Tertuliano con Rocca resultó fundamental para consolidar la revaloración de Mauricio. En plena declinación, miembros de número del Círculo Rojo (que en su momento lo cagaron) ya prefieren mantener a Mauricio frontalmente en pugna por el «regreso glorioso a la presidencia».

Trasciende que en la comida íntima —pollo asado con ensaladas y puré— el gastrónomo Rocca trató cordialmente con el Ángel el pragmatismo del tema. Trasciende también que Mauricio volvió a demorar la toma de decisiones hasta después del Mundial.

El laberinto del 8

Pero no por nada Mauricio es el Ángel Exterminador. Exterminó, sin ir más lejos, a Horacio Rodríguez Larreta, Geniol.

Larreta es el explícito perdedor que fue expulsado de la cancha por la instrumentada señora Patricia, La Montonera del Bien, durante las PASO serviciales de 2023. Elecciones primarias y obligatorias que benefician a los oficialismos.

Como fuma debajo del agua, el Tertuliano se dispone obstinadamente a eliminarla. Al cierre del despacho, para algarabía del peronismo, los votos no les alcanzan para cancelar nada.

Horacio Rodriguez Larreta
Larreta persiste en el extraño laberinto del 8

Pero Larreta persiste en el extraño laberinto del 8. Con 8 años de experiencia como Premier de Mauricio, cuando era en realidad quien trabajaba. Con 8 años como jefe de gobierno del Artificio Autónomo que supo transformar en Maxiquiosco. Y capturó 8 puntos al intentar el ambicioso regreso a las grandes ligas, en las legislativas de 2025. 8 puntos meritorios que resultan insuficientes para la utopía de volver.

Necesita al menos 30 para competir en segunda vuelta con quien sea. El alicaído Adorni, Patricia o acaso la señora Pilar de La Guantanamera.

Larreta recorre la ciudad degradada que huele profundamente a orín. Lícita consecuencia de la indigencia multiplicada que utiliza los nada plácidos estantes del Maxiquiosco como dormitorio. Recurso vulgar para las decenas de miles de arrojados sociales del “mejor Gobierno de la historia” que teoriza sin rigor sobre los atributos de la economía austriaca (que en Viena, asombrosamente, desconocen).

Manteca en el asfalto del mediodía de enero

Hegemonía de Los Primos

Geniol se emociona con el 2027 porque contiene una compulsa ejecutiva. Ideal para quienes se hayan destacado en la gestión. Delira con perforar el laberinto del 8.

Debe competir también con Jorge Macri, El Primo (que era) Pobre. Antiguo funcionario que no fue de los ministros memorables. Pero hoy Jorge es el «maire» que mantiene el formidable derecho constitucional de ser reelecto, aunque en las legislativas le fue para el demonio por la prestancia del mejor Adorni.

Al Primo ahora le cuesta escandalosamente “rendirse” ante el Tertuliano que supo humillarlo, al rechazar el saludo cinematográficamente protocolar en la Basílica. Lejos de ser el momento inolvidable para el activo conocedor de las reglas del suburbio que supo hacer la gigantesca diferencia (política) en Vicente López, distrito del que fue mini gobernador.

Mauricio Macri, María Eugenia Vidal, Jorge Macri 20260413

La señora Karina, la Guantanamera poderosa, no lo quiere ni siquiera de regalo en el armado. Aunque se le desintegre el Premier Adorni, la Guantanamera planifica acabar con la hegemonía de Los Primos en el Maxiquiosco.

Para colmo Los Primos casi no se hablan y mantienen la tensa relación intensa, conflictivamente natural entre el Chancho (Mauricio) y la Serpiente (Jorge). Ambos mantienen de tácito intermediario al jurista lúdico Daniel Angelici, Memo Carotenuto, extendido hombre fuerte que talla entre los chocolatines judiciales del Maxiquiosco.

Sin tiempo de revancha

Entonces Patricia fue el instrumento eficaz que, después de ser usado para deshacerse de Horacio, abandonó pronto a Mauricio.

Corresponde probablemente que Patricia, por lealtad sublime a su historia, abandone pronto también al Tertuliano. Sobre todo si se profundizan las ceremonias rituales del desdibujamiento del proyecto.

La exclusiva obsesión pendiente de la Montonera del Bien es la presidencia. Nada le interesa brindarle la oportunidad de revancha a su entrañable vencido que aún aspira, en efecto, al regreso glorioso y triunfal, en una alianza imposible, al menos, con el peronismo.

Pero es material para un próximo capítulo de la miniserie.

ML

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